Ante la actual crisis sanitaria, social y humanitaria que sufrimos tras el impacto del Coronavirus-COVID 19, nos hemos visto obligados a reinventar nuestra fórmula de acción y por tanto el ocio, nos toca adaptarlo al interior de nuestros domicilios y esto no siempre es sencillo por nuestra falta de pericia y de hábito. A partir de ahora tenemos la oportunidad de salir 1 hora a la calle, pero aún sigue siendo un tiempo insuficiente de gestión de ocio fuera de casa.
Tendremos que recurrir a nuestra capacidad creativa para idear alternativas de ocio que no se limiten al mantenimiento de una actitud pasiva (como ver la televisión), sino que nos demanden cierto nivel de activación. A continuación, nos gustaría ofrecerte algunas ideas:
Autocuidado físico
- Hacer ejercicio. Hay multitud de alternativas a las que recurrir para activarnos físicamente, sin necesidad de salir de casa, a pesar de la hora que ya podremos disfrutar para pasear y practicar deporte al aire libre. En Internet, hay clases en directo, vídeos de ejercicios y rutinas deportivas que resultan muy útiles. Si te parece costoso hacer ejercicio, también puedes bailar en pareja, jugar con los niños o recurrir a alguna actividad más relajada, como yoga, pilates o estiramientos.
- En la línea de cuidarnos, podemos dedicar más tiempo a la cocina, preparando platos más elaborados que de costumbre. También tenemos la oportunidad de cocinar algún capricho especial del que no disfrutamos habitualmente, como una tarta.
- Estética y cuidado corporal. Es un buen momento para dedicar tiempo a todas esas rutinas de belleza para las que no siempre encontramos un hueco: hacernos la manicura, aplicarnos una mascarilla capilar, cortarnos el pelo, perfilarnos la barba, masajearnos con crema corporal, etc.
Cultura
- Nos permitirá evadirnos, vivir nuevas aventuras y cultivar nuestra capacidad de atención, concentración e imaginación.
- Ver películas o documentales con la gente con la que convivimos, y hacer un debate después, reflexionando sobre el contenido que hemos visto.
- Formación online. Podemos aprovechar la cuarentena para profundizar en algún interés que tengamos desde hace tiempo, ya sea a través de cursos online o leyendo blogs especializados, entre otros ejemplos.
- Actividades culturales. A lo largo de estos días están surgiendo multitud de iniciativas originales que pueden servirnos de entretenimiento: visitas virtuales a museos, festivales de música en streaming, proyección de espectáculos en diferido, etc.
Arte y creatividad
- Actividades artísticas. Dibujar, escribir, tocar un instrumento, hacer manualidades, hacer bricolaje, tejer, montar vídeos… No hace falta que tengamos una habilidad especial, simplemente elige una actividad que te genere curiosidad y disfruta del proceso de llevarla a cabo, sin focalizarte excesivamente en el resultado obtenido.
- Hacer cambios en nuestro entorno. Es esperable que, después de tantos días en casa, acabemos aburrid@s de la rutina del hogar. Puedes probar a hacer algún cambio, como modificar la disposición de los muebles del salón, pintar una habitación, cambiar la distribución de los armarios o introducir nuevos elementos decorativos.
Juegos y socialización
- Dedicar tiempo de calidad a nuestros seres queridos. Tanto si están conviviendo con nosotr@s como si no, podemos aprovechar el confinamiento para cuidar de los nuestros.
- Si están en nuestra casa, tendremos la oportunidad de mantener largas conversaciones sin interrupciones, prestarles más atención de la habitual o iniciarnos conjuntamente en alguna afición. Asimismo, si tenemos un bebé o un niñ@ pequeñ@, podremos aprovechar para observar y disfrutar de su desarrollo evolutivo.
- Con los seres queridos que no están a nuestro lado, podemos fomentar un contacto lo más directo posible a través de llamadas, videollamadas, correos o mensajes.
- Parece que el ámbito lúdico se limita a la población infantil pero, ¿y si sacamos el parchís que tenemos guardado, o los juegos de mesa que llevamos sin usar años? Si no tenemos mucha variedad en casa, podemos crear nuestros propios materiales o recurrir a las numerosas opciones que nos brinda Internet, como los juegos interactivos durante las videollamadas.
Desarrollo y crecimiento personal
- Estar con nosotr@s mism@s. Es un buen momento para escucharnos y conocernos mejor: meditar, escuchar con mayor frecuencia nuestras necesidades y apetencias, elaborar un diario o escribir una carta a nuestro “yo” del futuro (como si fuera una cápsula del tiempo), entre otros ejemplos.
- Saborear los momentos cotidianos. Hemos reducido el ritmo vertiginoso que llevamos habitualmente, y ahora tenemos algo más de tiempo para prestar atención a acciones cotidianas que solemos afrontar desde el “piloto automático”: comer, ducharse, vestirse, estirar, desayunar, regar las plantas, escuchar música, acariciar a nuestras mascotas… Hazlas a un ritmo más lento de lo normal, y aprovecha para prestar atención plena a su desarrollo. Es una buena forma de iniciarse en la práctica del “mindfulness”.
- Cultivar los valores sociales. En momentos difíciles, se dan las circunstancias para sacar lo mejor de nosotr@s mism@s, realizando acciones para ayudar a los demás. Podemos ofrecer nuestro tiempo a un vecin@ mayor que no pueda salir a la calle, y hacerle la compra y llamarle por teléfono de vez en cuando para entretenerle. También podemos tomar parte en convocatorias comunitarias.