Este confinamiento ha tenido influencias muy distintas en la sexualidad de las personas ahondemos en ello a través de este contenido. Del mismo modo que ha habido personas que han vivido la crisis de la COVID-19 con ansiedad o miedo frente a las que la han vivido con ajuste o esperanza, vemos un amplio abanico de evoluciones diferenciales en la sexualidad de las personas.
Si nos detenemos en el deseo, observamos una clara polarización:
- Por un lado hay parejas no convivientes que por el hecho de no poder verse, por el cultivo que han hecho del erotismo en la distancia o por el anhelo del reencuentro se han conectado con un importante aumento del deseo.
- O parejas que sí conviven juntos y han aprovechado la cuarentena como una oportunidad para cultivar las prácticas eróticas compartidas, el disfrute, la creatividad y la exploración.
- No obstante, por otro lado tenemos a parejas convivientes con hijos/as que han tenido que conciliar la vida familiar con el teletrabajo. La realidad de estas parejas es precisamente la opuesta. A la larguísima lista de exigencias profesionales se les suma el tener que coordinarse para la atención, cuidado y entretenimiento de los hijos/as; evidentemente para estas parejas que han estado y están funcionando con el “modo supervivencia” activado, la sexualidad y el erotismo han bajado puestos en su lista de prioridades.
Por lo tanto, normalicemos en función de nuestras circunstancias y vivencia del confinamiento que nuestros niveles de deseo hayan fluctuado en cualquiera de las direcciones posibles. No nos olvidemos que el deseo es un proceso dinámico que va cambiando a lo largo de nuestra vida, sin que eso tenga nada de bueno ni de malo.
Otro proceso en el que ha habido algunos cambios durante el confinamiento ha sido en el autoerotismo.
La autoestimulación ha aumentado. Lo curioso de este aumento es que no tiene necesariamente una relación directa con el deseo, es decir, las personas no se han masturbado más veces porque tuvieran más deseo, sino en muchos casos porque estaban más aburridos o aburridas.
Lo interesante es que esto pone de manifiesto lo que se viene observando desde hace décadas en las investigaciones sobre autoerotismo: la amplia variedad de motivaciones para la masturbación. Sabemos que el orgasmo tiene efectos analgésicos, hipnóticos y ansióliticos, funciones que junto con la ocupación del tiempo de aburrimiento suelen llevar a la masturbación en muchas ocasiones, algo que muchos hombres y mujeres han vivenciado este confinamiento.
En este sentido, para aquellas personas que decidan masturbarse, aceptar y validar motivaciones diferentes al deseo puede favorecer que no haya culpas ni juicios al respecto, algo que sabemos que enturbia enormemente la vivencia de la sexualidad.
Y por último, cabría destacar una tendencia a la idealización de las relaciones eróticas y afectivas, especialmente en aquellas personas que no tenían pareja y la estaban buscando en el momento del confinamiento.
La sensación de aislamiento y de soledad atribuidos a no tener pareja, la fantasía de cómo la compañía romántica podría haber mejorado el confinamiento o la construcción casi cinematográfica de cómo va a ser “volver a ligar” cuando la desescalada vaya avanzado, parece que está llevando a algunas personas a sobreestimar el impacto positivo del noviazgo y a endulzar –quizá en exceso- lo que puede suponer volver al recorrido de conocer candidatos/as.
De este modo, como suele ocurrir cuando idealizamos un proceso, podemos tener expectativas desajustadas con la realidad, y centrar en exceso nuestras ilusiones y esperanzas de bienestar en él. ¡Qué importante que seamos capaces de vivir con ilusión y motivación lo que nos ocurre en el área afectiva! Pero qué importante también que no olvidemos que ningún proceso es perfecto ni idílico, al igual que rara vez un único área de nuestra vida nos conecta por sí solo con el bienestar.
Tenemos muchas dudas de lo que está por venir, de cómo va a ser la nueva normalidad o de cómo van a evolucionar las relaciones eróticas y afectivas post COVID-19. Sin embargo, aquellas personas que hayan encontrado construcción, diversión y variedad en la vivencia de la sexualidad en este tiempo ¡os animamos a buscar las fórmulas para mantenerla! Y aquellas personas que no, probablemente la vuelta progresiva a algunas dinámicas previas, os pueda ir conduciendo a las sensaciones de antes.
Si algunos de estos procesos se atascan, os preocupan o no fluyen como os gustaría ¡estamos a vuestra disposición!