La fecundación in vitro con un óvulo de donante (más conocida como ovodonación) es una técnica de reproducción asistida en auge. Cada vez son más las consultas que recibimos en relación con este tema, y es que la ovodonación es un proceso que puede -y suele- despertar multitud de sentimientos, emociones y dudas en las personas que se la plantean.
- Generalmente, la ovodonación no es una técnica a la que se acuda en primera instancia, sino que se recurre a ella cuando otros medios no han funcionado. Por ello, detrás de la ovodonación, solemos encontrar historias de muchos intentos, ilusiones y decepciones que van afectando a la salud psicológica y física de la mujer y también de su pareja, colocándolas frecuentemente en una situación de vulnerabilidad emocional que hemos de considerar y respetar.
¿Cómo afrontar la ovodonación de manera psicológicamente saludable?
- Parar y decidir
En contra de lo que pensamos, los tratamientos de reproducción asistida pueden tardar en lograr su objetivo, e incluso a veces no lo consiguen. Por ello, una de las claves para mantener una buena salud psicológica en procedimientos de esta índole es establecer un límite, un “hasta cuándo”, que salvaguarde nuestra salud psicológica, física y financiera. Dicho límite puede ser temporal, económico, de técnicas a las que se recurre o de número de intentos, entre otros ejemplos.
En este sentido, la ovodonación, al igual que cualquier otro medio, no es un paso obligatorio o automático que seguir en el camino de la maternidad, sino que se trata de una opción más que podemos o no aceptar. Por tanto, resulta necesario en este punto pararse a analizar las implicaciones de esta vía, así como posibles alternativas (como, por ejemplo, la adopción o la no maternidad), de cara a tomar la decisión de manera informada y deseada. Existen personas que no están dispuestas a recurrir a la ovodonación, y es una postura legítima que ha de ser respetada.
- Respetar y validar las emociones que surjan
Una vez se decide seguir adelante con la ovodonación, es frecuente que aparezcan multitud de sentimientos y emociones encontrados. La ilusión de abrir una nueva ventana de oportunidad puede estar mezclada con tristeza, miedo, impotencia y dudas, entre otras muchas. Esta ambivalencia emocional es normal y conviene compartirla con personas de nuestra confianza, que sepamos que nos van a recoger como necesitamos en este momento de vulnerabilidad que mencionábamos al inicio.
Asimismo, es frecuente atravesar por el denominado duelo genético, que consiste en aceptar que el hijo/a nacido a través de ovodonación no tendrá la misma carga genética que la madre gestante. Darse tiempo para asimilar esta realidad, entendiéndolo como un proceso de aceptación, es clave para elaborar este duelo.
Para aquellas parejas para las que la carga genética es un hecho de gran relevancia, suele resultarles de ayuda conocer que durante el proceso de gestación tienen lugar mecanismos epigenéticos, a través de los cuales los factores ambientales modifican la expresión genética del bebé. Es decir, que desde el mismo momento de la implantación del embrión, el cuerpo de la mamá y lo que ocurre a su alrededor ya afectan a los genes del bebé.
- Identificar y compartir los miedos
“¿Y si no se parece a mí?”, “¿seré capaz de quererlo y de vincularme con él/ella?”, “¿me aceptará el bebé a mí?”, “¿qué pensará mi entorno?” … Éstos son algunos de los miedos más habituales. Y es que los miedos y las preocupaciones son una constante en esta etapa que resulta tan desconocida.
Si bien es verdad que muchos de estos miedos se disipan al nacer el bebé, siempre recomendamos compartir las dudas con un/a profesional especialista en el tema que pueda ayudarnos a aplacar estas preocupaciones. Próximamente, dedicaremos una entrada de nuestro blog, a hablar en mayor profundidad de los miedos y preocupaciones más frecuentes en la ovodonación.
- Saberse acompañada
La reproducción asistida, y especialmente la ovodonación, han sido históricamente temas tabúes, que se han ocultado y se siguen ocultando -aunque en menor grado- incluso a los entornos más cercanos. En consecuencia, suele haber una percepción de soledad y de excepcionalidad (“esto sólo nos pasa a nosotros”) en las parejas que transitan por estos procesos.
Afortunadamente, en nuestra sociedad vamos normalizando esta vía de acceso a la m/paternidad, que cada vez es más frecuente. De esta manera, conseguimos que deje de ser una realidad oculta y que la percepción de soledad se mitigue. En los últimos años han ido surgiendo títulos que abordan la experiencia subjetiva de los procesos de reproducción asistida, ayudando precisamente a visibilizarlos, naturalizarlos y, especialmente, a sabernos acompañadas. Algunos de los títulos que os recomendamos son:
Vida privada, de Tamara Jenkins (Netflix)
¿Quién quiere ser madre?, de Silvia Nanclares
El vientre vacío, de Noemí López Trujillo
- El equipo de especialistas en psicología perinatal de Centro TAP os acompañaremos en todo aquello que necesitéis, ¡contacta con nosotras!