Ante la incertidumbre del actual curso escolar nos preguntamos qué va a pasar, ahora qué, muchos padres muestran preocupación por la falta de información y previsión en cuanto a su posible futuro académico inmediato. Muchos son los rumores que circulan por las redes en estos días: alargar las clases en los meses de julio y agosto, repetir el curso, realizar pruebas de nivel para promocionar de curso…. Cuestiones que, hasta la fecha, están sin aclarar por los organismos competentes.
Muchas familias están preocupadas porque piensan que, al no avanzar contenidos académicos, sus hijos se verán avocados al fracaso el curso que viene. Y es lógico que las familias muestren su preocupación ya que está en juego el futuro académico de sus hijos. Sin embargo, esta situación debe de hacernos reflexionar e ir un paso más allá. Quizá podemos aprovechar este momento para afianzar hábitos que serán muy beneficiosos para el resto de su vida estudiantil como:
- Adquirir autonomía
- Aprender a planificarse
- Proponerse metas de aprendizaje propias que inspiran a la motivación
- Saber organizar y cumplir un horario de estudio
Estas son algunas de las nuevas destrezas a desarrollar por los niños y jóvenes estudiantes, sin lugar a dudas la mejor manera de ver en esta difícil situación una oportunidad para aprender a aprender
Sin embargo, es necesario pensar que “perder” contenidos académicos ahora no quiere decir que nuestros hijos vayan a vivir un fracaso académico más adelante. De hecho, los modelos de innovación educativa proponen un aprendizaje basado en modelos cooperativos, donde todas las partes suman.
Para ello los alumnos necesitan conocer cuáles son sus puntos fuertes y débiles y aprender a trabajar para conseguir objetivos propios dentro de un objetivo común
En este sentido, la oportunidad que se nos brinda, con el confinamiento en casa, es la de inculcar a nuestros hijos la idea de equipo, de trabajar por el bien común, no por el mío propio. Y establecer hábitos de trabajo en los que se impliquen todos los miembros de la familia, puede ser una clave para trabajar en este sentido. Los niños y adolescentes tienen que entender la importancia de que lo que ellos hagan tiene repercusiones en los demás.
Queremos en este sentido, ver la dificultad como una oportunidad de aprender y valorar lo importante (poder quedarme con lo bueno de esta situación)
Siempre hemos criticado el uso abusivo de las tecnologías, incluso en algunos casos se han criticado y ahora pasan a ser nuestras grandes aliadas. Este puede ser un buen momento para que los más jóvenes de la casa nos enseñen sus habilidades con la tecnología, tenemos mucho que aprender de los más jóvenes.
Ahora los padres tenemos la oportunidad de identificar y potenciar recursos que siempre han estado presentes y no siempre hemos sabido aprovecharlos:
- Neurociencia (ventanas de aprendizaje)
- La gestión emocional, aprender emociones
- Alternativas para ser más efectivos
- Importancia de las rutinas y el esfuerzo
- Reinventarse desde la creatividad
- Trabajar el ajuste de expectativas: espejo en el que me miro, ¿Qué espero de mi hijo? ¿Cuáles son mis expectativas?
En Centro TAP os podremos acompañar en todo lo que necesitéis con nuestros equipo de especialistas en educación, con nuestro Servicio de Apoyo al Estudio y con todos nuestros recursos disponibles
