Tras las semanas de confinamiento que hemos superado, algunas personas han podido desarrollar en este periodo temporal una sintomatología de agitación asociada a la posibilidad de salir de casa, ahora que se puede, “qué me sucede para no poder enfrentarme al hecho de salir a pasear”, “por qué mi hij@ no quiere salir”, “salí el primer día con mucho miedo, pero no quiero repetir esa experiencia, no fue agradable como se suponía que iba a ser”, “me preocupan temas que antes ni pensaba”, “es normal que no me sienta seguro en la calle”, etc. estas son algunas de las consultas que nos llegan a diario a Centro TAP.
Queremos partir de una premisa fundamental, el llamado síndrome de la cabaña no es un trastorno psicológico, así que, si partimos de esta realidad nuestra forma de abordar las dificultades asociadas al hecho de salir de casa serán más sencillas y manejables, ahora podemos empezar a respirar todos más tranquilos, no hemos generado necesariamente un trauma irreparable asociado al confinamiento durante el primer periodo del estado de alarma.
Veamos entonces que sí es, un conjunto de síntomas muy desagradables que contienen alta agitación emocional, fisiológica y cognitiva
Su descripción sería:
- Nuestros pensamientos negativos se agolpan, la producción de los mismos es masiva y encadenada, siempre asociados a anticipaciones catastrofistas en referencia a nuestra propia necesidad de protección, a posibles contagios y a la vulnerabilidad que tenemos frente al COVID 19. Además estos pensamientos pueden ser extensivos a otros miembros de la familia, vivenciándolos en primera persona como realistas y tangibles. Nuestro sentido del cuidado y de protección hacia nuestros seres queridos puede que haga florecer más aún estos pensamientos negativos, confrontándonos al hecho de exponernos a las salidas diarias en esta fase donde estamos construyendo la “vuelta a la nueva normalidad”
- El miedo, la ansiedad, la irritabilidad, el desasosiego, la angustia, la confusión, la tensión, la culpa, la vulnerabilidad o la decepción son algunas de las emociones que podemos sentir frente al hecho de enfrentarnos a la salida; una de ellas puede predominar entre las demás o sentir varias a la vez con cargas de malestar similar. Solemos pensar que las emociones son excluyentes las unas con las otras, pero no es ajustado pensarlo desde esta formulación, podemos de hecho sentir varias emociones a la vez entremezclándose entre sí, de ahí la importancia de una buena gestión emocional
- Sudoración, temblores, palpitaciones, respiración entrecortada, cefaleas tensionales, dolor muscular, sensación de mareo, somnolencia, insomnio, mayor o menor apetito del habitual en nosotros… son muchos los síntomas fisiológicos que podemos experimentar ante el hecho de enfrentarnos a una salida programada (deporte al aire libre, paseos, compras, acompañamiento a nuestros hij@s). Nuestro cuerpo se activa como defensa frente a un peligro que creemos inminente
Lo que pensamos nos hace sentir un determinado repertorio emocional, y lo que sentimos nos hace actuar y activarnos, nos avoca a una u otra activación tanto fisiológica como comportamental.
Durante el confinamiento hemos ido construyendo, (como parte de nuestra capacidad adaptativa), gracias al proceso de habituación, una respuesta de baja intensidad de malestar ante el hecho de recluirnos en casa (primera semanas con mayor coste emocional, ahora con gran planteamiento de normalidad y valoración positiva). Ahora en esta fase del estado de alarma en la que nos encontramos, estamos poniendo en marcha el proceso opuesto, el de sensibilización. Este consiste en desarrollar una respuesta aumentada e intensa ante un estímulo o situación nueva (poder salir de casa), que además podemos valorar como perjudicial.
Tenemos que prepararnos para afrontar esta nueva situación y no siempre la podemos gestionar de manera tranquila y gradual, los procesos de habituación y sensibilización son los mecanismos que nos ayudarán a que nuestra adaptabilidad ante las demandas contextuales sea lo más efectiva posible, pero necesitan tiempo para su desarrollo.
Así no te asustes ante lo abrupto del proceso psicológico que estás experimentando, estas generando cambios y una nueva adaptación a la demanda actual.
Nuestra casa la hemos designado como espacio de protección, es totalmente lógico que ahora nos planteemos que fuera de este entorno nuestra vulnerabilidad aumenta, sintiéndonos más expuestos por tanto.
Identificadas las consecuencias que podemos experimentar, queremos centrarnos en la gestión de las mismas, lo haremos con la descripción de los recursos, estrategias y habilidades que podemos entrenar para mejorar nuestro manejo.
Os facilitamos algunas recomendaciones:
- Identifica que pensamientos son lo que se agolpan, ordénalos y cuestiónalos. Que pienses todo esto actualmente no le otorga veracidad
- Comparte estos pensamientos con otras personas de tu entorno cercano, verás como no estas “solo”, comprobarás que otros piensan como tú, te ayudará a no “esconder” tus pensamientos, y así podrás comenzar a gestionarlos, además de sentir su apoyo, respeto y su cercanía
- Intercepta tu crítica por no “poder salir como todos”, por no ilusionarte con la idea de experimentar actividades al aire libre
- Identifica qué emociones son las que te acompañan para poder gestionarlas, sin conocerlas no podremos actuar minimizando la intensidad de malestar percibido
- Realiza actividades que te resulten agradables, necesitamos conectar con el bienestar y la tranquilidad, así no te olvidarás en el proceso de adaptación que puedes disfrutar de otras muchas experiencias en positivo
- Plantéate salir gradualmente, no tienes por qué salir a la calle el tiempo que las autoridades han valorado como seguro sanitariamente hablando
- Pide ayuda si sientes que solo no puedes enfrentarte a esta nueva demanda contextual. La crisis actual esta poniendo a prueba nuestras mayores fortalezas, y sin duda una muy importante en la que debemos seguir entrenándonos es la de comunicar nuestras necesidades sin asociarlo a debilidad, es un claro signo de competencia
Si a pesar de todo lo descrito, sientes que necesitas ayuda profesional, el equipo de Centro TAP estaremos encantadas de poder acompañarte en todo aquello que necesites, seguimos con todos nuestros servicios activos en formato online