La actividad deportiva aporta beneficios en la salud física y mental. Como se ha demostrado en numerosos estudios, más allá de prevenir enfermedades, practicar deporte influye en múltiples aspectos psicológicos: aumenta la sensación de bienestar al producirse la liberación de endorfinas facilitando que se reduzcan síntomas de ansiedad y depresión, disminuye el estrés, mejora la autoestima y las relaciones sociales, entre otros.
Por todos estos beneficios, realizar actividad física ha sido una de las pautas más recomendadas durante el confinamiento debido a la pandemia del COVID-19, si bien, hay que señalar que el formato era diferente al tener que realizarlo en casa y, aunque en esta fase de la desescalada se permite hacer deporte individual, ¿qué impacto está teniendo en los deportes de equipo?
En el deporte profesional, aún se está estudiando qué posibilidades hay para retomar sus entrenamientos con todas las medidas de precaución necesarias y así poder finalizar las competiciones de esta temporada. Sin embargo, para muchos clubes deportivos la temporada 2019-2020 ya ha finalizado, antes de lo previsto, sin poder realizar todas las competiciones y con mucha incertidumbre acerca de la próxima temporada.
Todo ello genera cambios en la rutina y en el estado emocional tanto de los jugadores/as que forman parte de los equipos, como de sus entrenadores/as y coordinadores deportivos haciendo que se experimente enfado y frustración al no poder entrenar con sus compañeros/as cuando de forma habitual lo hacían varias veces a la semana y no haber conseguido los objetivos marcados al inicio de temporada; confusión y miedo al no tener certeza de cómo se va a retomar esta actividad “¿cuándo podremos volver a entrenar juntos?, ¿qué pasará conmigo en la próxima temporada? ¿seguiré entrenando en este club?” y tristeza al echar de menos practicar deporte en equipo y las competiciones.
Para gestionar esta situación de incertidumbre y cambios en los equipos deportivos tenemos algunas claves:
- Identifica qué emociones estás sintiendo y conecta con tus necesidades. Si esta situación está afectando a un menor, ya sea en la etapa infantil o adolescente, genera un espacio de expresión emocional en el que puedas ponerle ejemplos de cómo te sientes y así le resulte más sencillo identificar qué le está ocurriendo.
- Céntrate en qué SÍ puedes hacer ahora. Te gustaría retomar los entrenamientos con todos tus compañeros/as, pero si te quedas en la comparación o en lo que te gustaría hacer y no puedes, las emociones desagradables te invadirán. Por ello, disfruta de los pequeños pasos que puedas ir dando en relación al deporte y busca aquello que te pueda hacer sentir mejor.
- Mantén la comunicación con el club, con tus compañeros/as de equipo y entrenadores. De esta manera, la cohesión grupal y el sentimiento de pertenencia se seguirá fomentando, además de ser un grupo de apoyo emocional al estar en una situación similar. También es fundamental la comunicación entre la dirección del club, el equipo técnico y las familias para trasladar las decisiones se vayan tomando en esta situación y de la próxima temporada.
- Valida tus competencias técnicas y sigue trabajando en ellas a nivel individual.
En Centro TAP llevamos cuatro temporadas desarrollando el Programa BAPSICO, en colaboración con FUNDAL (Fundación Deporte Alcobendas), el Club de Baloncesto de Alcobendas (CBA) y la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Alcobendas, cuyo objetivo es facilitar habilidades y estrategias psicológicas a jugadores/as, equipo técnico y familias para acompañarlos en su desarrollo personal y deportivo a través de diferentes actividades formativas. En estos momentos también les estamos ofreciendo nuestro apoyo para gestionar todos los cambios producidos en el club ajustándonos a las necesidades específicas e individuales.
¡Disfruta practicando deporte y de tu equipo, acepta las nuevas condiciones y busca alternativas para poder conseguirlo!