Hace unos meses, cuando todavía estábamos en invierno y pensábamos en el verano, muchos de nosotros imaginábamos y planificábamos cómo iba a ser. Cada persona en función de sus gustos, costumbres y posibilidades imaginaba cómo sería su verano. Sin embargo, si algo hemos aprendido este año es que la incertidumbre es parte de la vida y que en muchas ocasiones tenemos que intentar adaptarnos a la realidad, ya que no siempre podemos tener el control sobre lo que nos pasa.
En este sentido, este verano estamos viendo como muchas de las actividades y encuentros a las que estábamos acostumbrados se han cancelado. Como es el caso de las fiestas patronales de pueblos y ciudades. Estas fiestas que además se dan en fechas estivales, suelen estar asociadas al reencuentro con amigos y familiares y al disfrute de unas merecidas vacaciones o momentos de ocio. En el caso de las personas que viven fuera de su lugar de origen, es además un momento de reencuentro muy importante. De forma periódica, cada año pasamos por este hito. Además son encuentros de intercambio económico, cultural y social. En muchos casos, estas fiestas están asociadas a eventos religiosos y/o a periodos relacionados con la agricultura y la ganadería.
Por otro lado, en ésta época del año también suelen celebrarse festivales de música en diferentes puntos de nuestro país, y también han sufrido cancelaciones debido a la crisis de la COVID-19.
Para entender cómo nos puede afectar que este año no se celebren este tipo de eventos, es interesante entender la función que cumplen.
- Este tipo de eventos fomentan las relaciones sociales y afectivas, donde se producen reencuentros y se establecen nuevos vínculos
- Toma protagonismo y crece el intercambio cultural y artístico
- En el caso de las fiestas patronales, se comparten tradiciones y ritos culturalmente asociados a ese lugar, lo que fomenta la memoria histórica y la transmisión de valores
- Es un momento de ocio y disfrute para todos, niños, jóvenes y mayores
- Fomenta la identidad grupal o sentido de pertenencia a un determinado grupo social, lo que nos aporta seguridad y estabilidad emocional
Después de los meses tan duros que acabamos de pasar y encontrarnos en esta nueva etapa en la que coincide en muchos casos con la época de vacaciones y de reencuentros, es importante identificar nuestras emociones y necesidades teniendo en cuenta las limitaciones que se nos presentan. Por un lado, es importante recordar y tener en cuenta que estas limitaciones son una responsabilidad compartida que nos previene de una amenaza que todavía no hemos podido vencer definitivamente. Sin embargo, hemos conseguido en mayor o menor medida, salir de la etapa tan dura de confinamiento y crisis sanitaria, es normal que nos sintamos cansados y tengamos la necesidad de retomar aquellas actividades que nos generan bienestar y conexión social. En estos meses pasados, hemos tenido que ir adaptándonos a situaciones muy complejas y en la mayoría de casos hemos sido capaces de adaptarnos. El ser humano tiene esta gran capacidad de adaptación, que debemos reconocer y valorar. Ahora que ya no necesitamos activar tanto el “modo supervivencia o alerta” ya que la realidad es menos amenazante teniendo en cuenta el descenso en el número de infectados y fallecidos, es momento de permitirnos estar en “modo bienestar” sin olvidarnos de las limitaciones y circunstancias actuales.
¿Cuáles son los elementos que nos pueden ayudar a afrontar esta etapa?
- Busca retomar el contacto social con aquellas personas importantes para ti
- Dedica tiempo a fomentar tu bienestar, retomando actividades con las que disfrutas
- Fomenta el autocuidado, reconociendo y organizando aquellas actividades y relaciones que tienen un efecto beneficioso en ti
- Pon atención a tus emociones:
- Identifica lo que estas sintiendo
- Permítete sentirlo
- Conecta con la emoción y las necesidades con las que se vincula
- Busca alternativas de afrontamiento según tus necesidades
- Organízate y planifica:
- Identifica tus necesidades
- Comunícalo a tu entorno
- Infórmate de las medidas que debes tomar
- Revisa cómo te has sentido
Sin embargo, hay personas que ante esta nueva etapa están sintiendo mucho miedo y ansiedad o les está costando gestionar la frustración de sobrellevar las limitaciones de las circunstancias actuales. Si es tu caso y no sabes cómo manejarlo, recuerda que en Centro TAP estaremos encantadas de poder ayudarte en este proceso de adaptación y regulación emocional.