“Cuando digo NO me siento” … con este título tan rotundo con un sentimiento, el psicólogo clínico/experimental Manuel J. Smith escribió su libro nada menos que en 1975. Un libro que ha vendido más de 2 millones de copias por todo el mundo, y que a pesar de tener algunos aspectos anticuados -ejemplos y anécdotas que cuenta-, como las buenas películas clásicas, conserva intacto su valor como herramienta para construir esa asertividad que echamos en falta cada vez que sumisamente aceptamos algo que no queremos, o cuando la agresividad se nos desborda rebelde, ante aquellos que quieren imponerse, es decir, cada vez que no gestionamos una situación con asertividad.
Dialogo entre amigas:
- ANA: Mañana viene mi madre y me es imposible ir a por ella al aeropuerto, pobre, tan mayor se desorienta, se asusta, he pensado que podrías echarme un cable e ir tú a por ella…me harías un grandísimo favor.
- CARLA: Pues la verdad que mañana tengo un día muy complicado, al salir de trabajar tengo que ir a la tintorería, luego ir a por la peque y volver a casa pronto para hacer la cena, tenemos invitados.
- ANA: tía, me haces un roto si no me ayudas esta vez. Haz un espacio rápidito, y seguro que entre el cole y la cena puedes encajar el ir a por mi madre, de verdad que me muero si no va alguien a por ella, pobre.
- CARLA: pero es que antes de ir a casa tengo que pasar por el super, pensar lo que voy a hacer de cena, preparar la ropa que me quiero poner …
- ANA: jooooo Carla, por fa, de verdad que si tú me pidieras algo tan importante como amiga, yo haría lo que fuera por ayudarte.
Este dialogo, en el que Carla intenta constantemente hacer entender a su amiga que NO puede hacerle el favor al tiempo que se angustia, puede eternizarse. Cada excusa de Carla, tendrá una contra-replica de Ana, porque Carla no esta diciendo NO. Ana, en su situación desesperada, busca todos los resquicios posibles en los argumentos que le da incansablemente Carla porque la que NO puede es ella.
¿Qué es esto de la asertividad?
El psicólogo y divulgador W. Riso la define como: “…ser capaz de ejercer y/o defender los derechos personales: decir “no”, expresar desacuerdos, dar una opinión contraria y/o expresar sentimientos negativos sin dejarse manipular, como lo haría una persona sumisa, y sin violar los derechos de los demás, como lo haría una persona agresiva”.
La comunicación asertiva es el estilo de comunicación que mayor tranquilidad y seguridad nos proporciona en la interacción con otras personas, contamos además con otros dos estilos de comunicación: el pasivo y el agresivo, éstos a diferencia del asertivo hacen que nuestras relaciones se configuren de manera asimétrica y con códigos de comunicación menos flexibles y menos ajustados a nuestras necesidades
La buena noticia es que esta situación tan apetecible cuando la vemos ahí escrita se puede conseguir, porque ser asertivo es algo que se aprende, no nacemos asertivos. Para empezar a trabajar en nuestra asertividad, lo primero que has de saber es qué defiendes cuando eres asertivo, de qué van esos derechos. El autor ya mencionado M.J. Smith, elaboro una Carta de los Derechos Humanos Asertivos, haciendo de este modo un simpático realce de la importancia que tienen para el buen funcionamiento de las relaciones interpersonales. Los resumimos a continuación:
- Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.
- Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.
- Tenemos derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.
- Tenemos derecho a cambiar de parecer.
- Tenemos derecho a cometer errores… y a ser responsables de ellos.
- Tenemos derecho a decir: «No lo sé».
- Tenemos derecho a ser independientes de la buena voluntad de los demás antes de enfrentarnos con ellos.
- Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
- Tenemos derecho a decir: «No lo entiendo».
- Tenemos derecho a decir: «No me importa».
Todos nosotros, cuando nos confrontamos a esta lista no dudamos de que son derechos, algunos nos hacen dudar rápido, porque pronto vemos que no se nos dan muy bien. Y es que resulta mucho más fácil SABER cuáles son nuestros derechos que CREERNOSLOS, y para creérnoslos es indispensable defenderlos, comportarnos según ellos.
¿Qué se puede hacer para para desenvolvernos de un modo asertivo?
Exprésate: igual que tu interlocutor quiere hacerte entender su realidad, su visión de la situación, ten claro que tú quieres presentar tu opinión, identifica tu objetivo, no será dar a conocer “la verdad” pero será “tu verdad”.
Libérate de presión emocional: no eres “mal amigo”, no eres peor persona, ni más egoísta por ejercer unos derechos que TODOS tenemos. Trabaja en estas emociones a partir de entender qué significa para ti cada derecho, muchas veces detectarás chantajes emocionales en creencias sociales e incluso en la educación recibida, que entorpecen el libre ejercicio de tus derechos (“Un buen hijo siempre atiende las necesidades de una madre entregada”).
Acepta posturas contrarias, igual que esperas que te acepten: ser asertivo no es convencer a la gente de tu criterio, tampoco es conseguir que los demás sean asertivos porque nosotros lo somos. Respeta y muestra siempre este respeto, aunque no estés de acuerdo con la otra persona.
Mantente constante en tu trabajo: esta habilidad no se adquiere de hoy para mañana, ni porque un día seamos asertivos. Es un trabajo constante, y a veces no lo seremos de modo consciente, por cansancio, por inseguridad, no pasa nada, la vida esta llena de muchos momentos para seguir ejercitando una opción de comunicación que te hará sentir más libre de manipulaciones.
Conducta coherente con tus pensamientos. Tan importante como creerse los derechos es mostrarse firme y cómodo con estas creencias. Tu voz suave pero firme, tu postura corporal relajada, mirando a los ojos del interlocutor, son reflejo de cómo te sientes, y de tu modo de comunicarte. Intenta mantenerte relajado, y si en un principio notas tensión no te censures, es normal, pero deja que las cosas fluyan, céntrate en lo que quieres decir y cómo quieres trasmitirlo.
¿Herramientas que me pueden ayudar en mis creencias y con mi comunicación asertiva?
Hay una serie técnicas, que además de darnos ciertas pautas conductuales para conseguir ser más asertivos, es importante resaltar el valor que tienen para hacernos creer nuestro derecho.
- DISCO RAYADO: se persistente en la defensa de tu derecho, repite una y otra vez aquello que quieres, simplemente, no te enredes en argumentos, no te enfades ni desesperes, repite aquello que quieres.
- BANCO de NIEBLA: frente a las críticas de los demás o cuando nos dicen lo que tenemos que hacer: igual que este fenómeno meteorológico, se trata de no mostrarnos rígidos, de recoger en parte el argumento del otro mostrando comprensión en lo que nos dice, pero dejando nuestra actuación en nuestra decisión. Luchar contra la niebla no se puede, se percibe su presencia, pero no se puede coger, golpear…del mismo modo nos mostraremos frente a los argumentos contrarios. Reconocemos en el otro parte de la razón que tiene, cederíamos parte de la razón que compartimos, pero mantendríamos nuestra postura sin generar mayor nivel de conflictividad.
- APLAZAMIENTO ASERTIVO: sentir que tenemos el derecho de no resolver, decidir o gestionar todo con inmediatez, a pesar de que la demanda que tengamos sea incluso desde la exigencia. Podemos aplazar nuestra toma de decisiones, nuestro posicionamiento o nuestra verbalización aquel tiempo que consideremos necesario, en ocasiones serán 10 minutos, en otras serán horas y en otras ocasiones incluso días. NO tenemos por qué tener todas las respuestas y conocimiento en el momento de la demanda.
- DEPA: con esta técnica conseguiremos hacer peticiones contextualizando el por qué y para qué de nuestra postura y necesidad, haciendo conocer a nuestro interlocutor cómo nos sentimos. Veamos que significan las siglas:
- D: describe el contexto
- E: expresa cómo te estas sintiendo
- P: realiza una petición concreta
- A: agradece la escucha de tu interlocutor
¿Cómo se que mi comportamiento es asertivo?
Algunos de los comportamientos que denotan nuestro estilo de comunicación son:
- Hago/recibo cumplidos
- Hago y rechazo peticiones. Digo NO
- Expreso molestia, desagrado, disgusto
- Expreso opiniones personales
- Expreso amor, agrado y afecto
- Inicio, mantengo y termino conversaciones
Son muchas las técnicas y ejercicios de comunicación asertiva entrenables para mejorar nuestro modelo de comunicación. A través de ellas podrás liberarte de manipulaciones y de emociones negativas asociadas a las interacciones con otros tanto en el ámbito laboral, familiar como en el social. Si quieres profundizar y desarrollar un modelo de comunicación asertiva cuenta con nuestra experiencia y profesionalidad, además del formato en sesiones individuales contamos con formación online específica en la temática, editamos los talleres trimestralmente.