Para cambiar algo tenemos que conocerlo bien primero, en este post vamos a describir los ingredientes necesarios para mantener relaciones basadas en el buen trato
Probablemente ninguna persona vaya a contradecir esta afirmación; lo que no conocemos va a ser mucho más difícilmente modificable. Por eso es tan buena noticia que cada vez más sepamos en qué consiste, cuáles son las primeras señales y cuál es el proceso a través del que se llega a relaciones de violencia de género.
Conocer que fórmulas relacionales basadas en los celos, en el aislamiento, en el control o la minusvaloración son dañinos, nos permite reaccionar y ya sea en la toma de decisiones individual, como a nivel educativo o interventivo, avanzar hacia la construcción de formas de vinculación más adaptativas, satisfactorias y equilibradas.
Ahora, si queremos establecer y mantener relaciones positivas y sanas, definirlas en negativo, es decir, por lo que no son, se queda corto y es poco representativo. Una relación en la que no haya manipulación o chantaje emocional, no necesariamente va a ser una buena relación de pareja.
Aquí es donde tiene sentido introducir el concepto de buen trato.
Tenemos nociones de lo que es el maltrato, pero ¿qué es el buen trato?
- El buen trato es la manera de relacionarse afectivamente que se caracteriza por recoger las necesidades de nuestra pareja y sin olvidar las propias, establecer un vínculo y una serie de dinámicas que satisfacen a ambas personas que conforman la pareja.
- Esta definición puede parecer bastante generalista, y ¡lo es! Cada pareja tiene la oportunidad de ir diseñando su propia receta de buen trato basándose en las necesidades que tengan en cada momento de la relación (ya que estas van modificándose). No obstante, hay un ingrediente básico: que el vínculo se base en la igualdad, que ninguna de las dos personas que conforma la relación tenga poder, estatus diferencial o ejerza ningún tipo de dominación sobre su compañero o compañera.
De este modo, una vez eliminadas posibles jerarquías, ¿cuáles son el resto de ingredientes posibles?
- Respeto, cuidado mutuo, confianza, apoyo, autonomía, complicidad, proyecto común, erotismo, admiración, negociaciones simétricas, empatía, intimidad, comunicación respetuosa y asertiva, valoración, cariño, libertad, atención, elementos compartidos… ¡Lo maravilloso del buen trato es que solo tiene ingredientes positivos!
Desde hace años se vienen realizando investigaciones sobre cuáles son los factores que determinan que haya parejas que consiguen estar juntas décadas con una calidad relacional alta y una amplia sensación de bienestar. Lo que estos estudios han indicado es precisamente que la clave no está en cómo son las personas que establecen la relación, sino en qué características tiene la propia forma de relacionarse ¡y sabemos que cuantos más ingredientes de buen trato tengan, mejor! Es decir, que haya muchos elementos de buen trato, contribuye a que las relaciones sean más largas y satisfactorias.
Así que esta es la propuesta:
- Si no tenéis pareja, os animamos a que os planteéis el modelo de buen trato y de buena relación de pareja que consideráis que os satisfaría, que valoréis cuáles son los ingredientes que en este momento de vuestra biografía, os parecen básicos de forma que esa sea la guía para -si lo consideráis y tenéis la oportunidad- podáis ir dándole forma a una futura relación.
- Y si ya estáis en pareja, os proponemos que enriquezcáis la relación, que no olvidéis que las relaciones son plásticas y flexibles, y que invertir en que haya más ingredientes de buen trato, siempre va a ser algo que nos acerque al bienestar relacional e individual.
¡A por ello!