¿Estamos preparados para sufrir una tercera ola?, ¿es posible trabajar de forma preventiva?, ¿comprendemos como sociedad la importancia de la salud mental?, estas son algunas de las preguntas que trataremos de responder a lo largo del contenido de este nuevo post de Centro TAP
La salud mental ocupa una destacada parte de la agenda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya en su Plan de Acción Europeo de Salud Mental 2013-2020 manifestaba que «la salud mental debía considerarse una fuente valiosa de capital humano o bienestar en la sociedad«. En este Plan de Acción se planteaban 7 objetivos principales a alcanzar:
- Objetivo I: todas las personas tienen las mismas oportunidades de lograr el bienestar mental a lo largo de su vida, particularmente aquellos que son más vulnerables o están en riesgo
- Objetivo II: las personas con problemas de salud mental son ciudadanos cuyos derechos humanos se valoran plenamente, respetándolos y promoviendo su estabilidad
- Objetivo III: los servicios de salud mental deben ser accesibles, competentes y asequibles, disponibles en el comunidad según necesidades
- Objetivo IV: las personas tienen derecho a un trato respetuoso, seguro y eficaz
- Objetivo V: los sistemas de salud deben brindar una buena atención de salud física y mental para todos
- Objetivo VI: los sistemas de salud mental deben funcionar en coordinación con otras áreas de salud
- Objetivo VII: la prestación de servicios de salud mental estarán impulsados por una buena base de información y conocimientos
Sin duda, estos objetivos son ambiciosos, necesarios e importantes, ya lo eran sin que la COVID-19 hubiera interrumpido nuestras vidas, ahora más que nunca recobran valor y sentido
El impacto en salud mental y la huella psicológica que sufrimos como resultado de la pandemia sanitaria que sufrimos desde hace ya más de 8 meses nos deja datos preocupantes, según datos de la Encuesta Nacional de Salud en España (ENSE), “la prevalencia de trastornos emocionales, ansiedad y depresión rondaba el 7% en años anteriores al 2020, y a finales de abril de este año, en pleno confinamiento por la COVID-19, estos valores se han duplicado, encontrándose en torno al 15% en ansiedad y al 12% en depresión”, según Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés y el catedrático de Psicología de la Universidad Complutense.
Destacados profesionales de la salud mental en España apuntan que la tercera ola de la pandemia será la referente a nuestra salud mental (psicológica)
Con todos estos datos descritos anteriormente, la inquietud institucional que manifiesta la OMS así como la incidencia de la prevalencia en salud mental actual, queremos recoger y traducir las posibles necesidades de la población para alcanzar un bienestar psicológico adaptativo y funcional:
- Necesidad de acompañamiento psicológico para desactivar los niveles de malestar: estrés, ansiedad, insomnio, soledad, miedos, irritabilidad… experimentados durante la pandemia
- Acceso a servicios de salud mental, donde poder desarrollar o afianzar herramientas, habilidades y competencias para la gestión emocional
- Conocer y entrenar a través de recursos psicológicos validados científicamente (las pseudoterapias en tiempos de crisis proliferan aprovechando la indefensión del usuario del servicio)
- Promover la salud mental, reivindicando el derecho individual a la asistencia psicológica para obtener la ayuda adecuada. La salud mental es parte crucial para alcanzar una salud integral. No debemos permitir que hacer uso de los servicios de ayuda psicológica suponga la estigmatización del usuario del mismo. En Centro TAP no nos cabe ninguna duda que acceder a este tipo servicio de salud, es un acto de fortaleza, valentía y responsabilidad
Ahora que los datos nos indican que estamos en una situación de crisis psicológica, es el momento de verificar nuestra salud y estado actual. Para ello será interesante ponernos el «termómetro emocional» y medir bien nuestras dificultades, nuestros recursos actuales y nuestras necesidades ante esta situación de crisis necesaria a la que nos seguimos enfrentando.
No abandones tu salud mental pensando que todo lo que sientes pasará sin más al «terminar con la COVID», un plan de vacunación contra el «bicho» no será suficiente para colocar las pérdidas sufridas en estos meses, para restaurar nuestra alteración del sistema nervioso y límbico, para recolocar nuestros miedos y que vuelvan a ser adaptativos, para disfrutar en entornos sociales y afectivos, para retomar y generar toma de decisiones aplazadas por la situación vivida…Te animamos a CUIDAR de tu salud mental, como recogíamos de la OMS, es nuestra garantía para construir sociedades fuertes y competentes