No nos cabe ninguna duda de que para la mayoría de nosotros, este año no lo vamos a olvidar. Muchos momentos de incertidumbre, estrés, tristeza, dolor, preocupación, y miedo, mucho miedo. A la enfermedad, a la soledad, a la muerte. Sin duda el final de un año es también el final de un ciclo, de una etapa que abarca 365 días que si en años anteriores a más de uno y de dos (o de millones de personas) les puede ocasionar cierto cansancio, en este, el año de la COVID-19, sin duda ha sido aún más significativa y común la sensación de fatiga emocional. Esta respuesta de fatiga es adaptativa, nos permite procesar a nivel mental que estamos ante un cierre, y nos prepara para afrontar el siguiente ciclo con información sobre lo vivido, y posibles herramientas que mejoren la situación física y emocional que tenemos por delante.
Las personas que no están, las que se encuentran enfermas por el virus, las que aún se están recuperando de la enfermedad, las que tienen miedo ante el contagio, la preocupación por la economía, la falta de normalidad, la distancia con los seres queridos, los momentos que sentimos que la pandemia nos ha “robado”… Así cerramos el año, con una mochila muy pesada a la espalda, que nos ha podido afectar en mayor o menor medida, pero que sin duda, está ahí para la mayoría. Así que finalizamos el año, sí, pero la pandemia continúa, y muchos se plantean si van a poder seguir manteniéndose emocionalmente “en pie”.
Queremos aportar con este post algunas claves de manejo para afrontar el 2021, de una manera positiva y a la vez realista, que nos permita una buena adaptación emocional:
- Nuestro primer aspecto a tener en cuenta es darse permiso a nivel emocional para que fluyan todo tipo de emociones ante este final de año. Como decimos, es un cambio de ciclo, y por tanto, hay una respuesta emocional que es adaptativa, que nos marca ese final, y que nos ayuda a emocional y cognitivamente, pasar a la siguiente etapa. Por lo que si este fin de año te sientes más apático, triste, angustiado, y preocupado, no juzgues ni cuestiones si deberías sentirte así o de otra manera. Es necesario validar nuestras propias emociones para recuperar el equilibrio. Apartarlas, negarlas o bloquearlas, contribuirá a que se incrementen y se alarguen en el tiempo
- En este mismo sentido, legitima que las personas de tu entorno tengan su propia vivencia de este año. No hay maneras mejores ni peores de vivirlo, cada uno tiene las suyas. Por lo que es necesario darnos permiso, y darle el permiso al resto para vivirlas emocionalmente como requieran, sin forzar, negar, criticar, o intentar modificar. Escuchar al otro cómo se siente, validar que esas sean sus emociones, y estar a su lado, acompañándole, será la mejor ayuda que le podamos dar para enfrentarse al nuevo año que empieza
- El 2021 seguirá definiéndose por la convivencia con la COVID-19, pero también estamos seguras de que algo marcará la diferencia con el 2020: es el conocimiento que hoy tenemos sobre el virus. El ser humano necesita información que le permita reducir la ventana de incertidumbre, el miedo se atenúa, y hoy podemos poner medios para protegernos físicamente y regularnos a nivel emocional. Por lo que, aunque las cifras sigan siendo malas, a día de hoy podemos combatir también emocionalmente el virus de una mejor manera con la información que tenemos (además de la vacuna, que aportará salud y bienestar en el 2021)
- Tenemos herramientas para mejorar nuestra situación: El binomio cuerpo y mente se ha puesto de manifiesto este año. Hemos podido ver la relación estrecha que existe entre el estado físico y nuestro estado emocional. Para muchos, su cuerpo ha podido dar indicios o señales de este agotamiento, estrés, miedo, preocupación... Lo importante es saber identificar, interpretar y atender estas señales, entendiéndolas como demandas internas que en caso de ser atendidas, paliarán el estado de malestar y nos conducirán al equilibrio del bienestar. Esto permitirá mitigar dolores de cabeza, problemas gástricos, intestinales, etc. Cuidar mente y cuerpo (hacer ejercicio físico, mindfulness, descanso y una buena alimentación) serán de gran ayuda para gestionar el 2021
- Es importante también que entendamos que podemos seguir teniendo miedo e incertidumbre. Son respuestas adaptativas del ser humano, que nos preparan para dar la mejor respuesta posible en cada caso, por lo que aceptarlas, y entender que sigan estando ahí nos permitirá regularnos mejor
- Pensemos en el 2021 como el año en el que podemos seguir poniendo en valor nuestra resiliencia, la capacidad de salir delante de las dificultades, con crecimiento y reforzados. Sin duda, si echamos la vista atrás, puede parecernos increíble haber conseguido sobreponernos a tantos momentos difíciles que este COVID nos ha hecho vivir
- En este año 2021, optemos por llevar a cabo aquellas actividades que mejor nos hagan sentir (incorporar o mantener las que ya nos estuvieran funcionando): disfrutar de tiempo de ocio, de desconexión, realizar ejercicio físico, meditación o mindfulness, informarse de las últimas novedades del COVID sólo en la medida en que “nos haga bien”, o adecuar los planes sociales a las medidas de seguridad (para no prescindir de tener esos momentos de unión con aquella personas que nos reconfortan emocionalmente) son algunas de las sugerencias. Al final cada persona tiene que valorar qué opciones son más adecuadas, ¡y a por ellas!
- Este año podemos pensarlo en cuanto a pérdidas (que sin duda las hemos tenido, las peores, sin duda, las humanas) pero también podemos fijarnos en las ganancias. Este puede ser un buen análisis de final de año, y plantearse la continuidad de todas esas buenas experiencias y momentos que hemos obtenido.
- Si los pronósticos no fallan, la situación irá mejorando, aunque aún no podamos saber en qué momento podremos volver a la normalidad que conocemos… Sin fijarnos metas elevadas o fechas que nos limiten y frustren en caso de que no se puedan cumplir de la manera en que esperamos, podemos proponernos aquellas actividades que cuando la situación nos permita, queremos hacer. Hacer una lista con ellas, e irlas tachando cuando llegue el momento de poderlas llevar a cabo, nos provocará una enorme alegría Puedes escribir en esa lista a qué persona quieres abrazar, a qué familiar visitar, ese viaje que quieres hacer, esa actividad que te apetece probar, etc.
Si sientes que necesitas ayuda para afrontar este nuevo año, no dudes en pedir ayuda, los profesionales podemos acompañarte en conseguir estabilidad emocional.
Y ante todo, pese a la pandemia, no dejemos de mirar los buenos momentos que hemos vivido y los que podemos seguir disfrutando. FELIZ AÑO para todos, y que este 2021 nos traiga resiliencia, salud física y emocional