Cuando las personas comienzan una relación, existe un cambio de prioridades, una reorganización natural de su tiempo y el deseo de realizar actividades juntos. Los miembros de la pareja no son totalmente independientes, ya que las acciones, decisiones y deseos del otro tienen impacto mutuo debido a la importancia que adquiere esa persona.
La dependencia emocional se explicará por la alta necesidad que la persona sienta por continuar la relación sin importar los costes que ésta pueda tener.
Para saber si existe una dependencia emocional hacia la pareja, podemos fijarnos en ciertas características:
- Sentir miedo a que la otra persona me rechace o me abandone y me quede sola. Únicamente pensar en esta posibilidad provoca una gran angustia, evitar finalizar la relación será el mayor objetivo de la persona.
- Evitar los conflictos o cualquier queja por las posibles consecuencias que puede tener. Existe el mito de que las parejas más felices son aquellas que no discuten, pero nada más lejos de la realidad. La comunicación en una relación es vital, y en ocasiones ésta se da en forma de discusión cuando existe enfado. La meta es ser capaces de solucionar el conflicto, no de evitarlo a toda costa aun teniendo que guardarte tus necesidades y deseos para ti.
- No poner límites. Los límites son difíciles de poner, pero son esenciales para tener una relación satisfactoria, ya que deberemos comunicar a la otra persona en qué circunstancias no nos sentimos cómodos.
- Necesitar que la otra persona tenga una disponibilidad constante para la pareja, si esto no sucede se da un gran malestar. En ocasiones cuando una persona es nuestra prioridad absoluta, esperamos lo mismo de ella. Estar en todo momento con nuestra pareja puede otorgarnos cierta falsa sensación de control, pero a largo plazo puede provocar un distanciamiento.
- Evitar estar solo. Las personas necesitamos socializar, pero eso no significa que no podamos estar solos en ningún momento. Cuando se da esta dependencia, la persona puede evitar estar sola a todo coste, incluso accediendo a planes que no le provocan satisfacción solo para estar acompañada.
- Tener pensamientos como “no puedo ser feliz sin esta persona” o “mi pareja es lo más importante de mi vida”.
- Llevar a cabo comprobaciones cuando la pareja no se encuentra presente. Estas comprobaciones puede ir desde preguntarle sobre dónde está y con quién repetidas veces hasta localizarle o incluso seguirle.
- Aunque se den muchos comportamientos que incomodan a la persona y que en otro momento no admitiría, no plantear terminar la relación por miedo a la soledad y a no poder ser feliz sin su pareja.
Esta forma de relacionarnos con el otro a corto plazo nos puede estar haciendo sentir seguros. Podría parecer que evitar los conflictos y priorizar únicamente la relación es lo que va a asegurar su éxito. La realidad es que, en muchas ocasiones, esta forma de relacionarnos hace que sientas un miedo constante a que algo vaya mal, y esto podrá afectar a la pareja, distanciándose y disminuyendo la satisfacción de ambos. Es decir, a veces intentar retener al otro puede hacer el efecto contrario y alejarlo más.
¿Cuáles son los factores que podrían protegernos de sentir esta dependencia emocional?
- Entender a tu pareja es importante para ti, pero no lo único importante. Ocupar tu tiempo con otras aficiones y personas que también te llenan y te aportan bienestar.
- Asumires la soledad como parte de la vida y ser capaz de disfrutarla en pequeñas dosis. Ser capaz de hacer planes solo y decir que no a planes cuando no te apetecen.
- Repartir las prioridades entre distintas áreas (familia, trabajo, pareja, estudios, amistad, hobbies, autocuidado…).
- Entender que una discusión no implica que la relación vaya a terminar.
- Ser capaz de pedir cambios en tu relación, de decir que no y de poner límites.
Recuerda que, si estás pasado por una situación similar y sientes que no sabes qué hacer, siempre puedes pedir ayuda a un profesional que te acompañe a gestionarlo y a adquirir nuevos recursos que influyan de manera positiva en tu relación. En Centro TAP estaremos encantadas de poder acompañarte si así lo decides.