Nos encontramos ante un cambio de paradigma educativo, oyendo cada vez más hablar sobre la crianza con apego. Pero, ¿en qué consiste?, ¿qué cambios implica con respecto a modelos de crianza anteriores?
- Qué es el apego
Es el vínculo afectivo y emocional que se establece entre el bebé y sus cuidadores principales (habitualmente, los progenitores).
Este vínculo ayuda al bebé en su regulación emocional e influye en el grado de confiabilidad y seguridad que percibe con sus cuidadores principales, así como en el resto de sus relaciones. Así, podríamos decir que en función de cómo son estos primeros vínculos, nos conformamos una primera base o idea de cómo son las relaciones en general, es decir, de si éstas son confiables o no.
- Qué es la crianza con apego
Es un estilo de crianza cuyo objetivo principal es favorecer el desarrollo de un apego seguro con el bebé, poniendo gran énfasis en el establecimiento de un vínculo de seguridad, protección y cuidado con el mismo. De esta manera, se pretende que el menor se beneficie en su presente y futuro de los aspectos positivos que implica contar con un estilo de apego saludable.
Afortunadamente, hoy en día tenemos acceso a multitud de información al respecto, pero a pesar de ello siguen existiendo gran cantidad de creencias erróneas y mitos sobre la crianza con apego. ¿Cuáles son los que nos encontramos más habitualmente en consulta?
- Mito nº 1. Para criar con apego hay que dar el pecho y tener al bebé siempre en brazos.
Efectivamente, son dos prácticas que favorecen el desarrollo del apego, debido a que aseguran la presencia de la mamá o papá con el bebé.
No obstante, el apego no se basa únicamente en la presencia sino en la calidad de esa presencia. Así, se puede dar el pecho mirando al móvil, o se puede dar un biberón acariciando y sincronizando con el bebé. Ocurre exactamente igual con los brazos. Coger a los bebés es importante, pero no es una condición suficiente para la formación del apego.
- Mito nº2. La crianza con apego consiste en hacer colecho.
Al igual que en los casos anteriores, hacer colecho probabiliza un escenario de atención a los bebés y niños/as.
Pero no hace falta colechar para ser sensible a sus necesidades y acudir a su habitación cuando piden ayuda al sentirse solos/as o con miedo.
- Mito nº 3. Criar con apego implica dar a mi hijo/a lo que me pida.
La crianza con apego se basa en cubrir las necesidades del bebé o niño/a, no sus deseos. Lo que necesita a menudo difiere radicalmente de lo que pide.
Puede pedir comer chucherías todos los días, pero lo que necesita es comer sano. Puede querer pegarte cuando está muy frustrado, pero lo que necesita es aprender formas adecuadas de canalizar su ira.
Es trabajo de los/as adultos/as aprender a discernir entre las necesidades y los deseos, haciéndose cargo de su cumplimiento de las primeras.
- Mito nº 4. El apego se construye durante los dos primeros años de vida, y luego es inalterable.
Efectivamente, los dos primeros años de vida son cruciales en el desarrollo del apego, pero lo acontecido durante estos dos primeros años no resulta inamovible ni decisivo.
El estilo de apego puede cambiar posteriormente, aunque con mayor trabajo y esfuerzo.
Siempre se está a tiempo de reconducir el rumbo.
- Mito nº 5. Si cometo un error, el apego que hemos construido se destruirá.
No se puede hacer siempre todo bien: todos/as cometemos errores. Si el apego fuera tan sensible al error, nadie tendría un apego seguro. Es importante tener en cuenta que éste se instaura en función de las tendencias, de lo que ocurre habitualmente.
Por tanto, no se trata de hacerlo siempre de manera perfecta (objetivo que resulta inalcanzable), sino de hacerlo suficientemente bien la mayoría de las veces, sabiendo perdonar y relativizar los errores que vayamos cometiendo, y aprendiendo de los mismos.
- Mito nº 6. Mi bebé y yo tenemos buen apego, porque pasamos mucho tiempo juntos.
Como ya hemos mencionado, la seguridad del vínculo no depende tanto de la cantidad del tiempo invertido con el bebé, sino de la calidad.
Desde luego no parece realista pretender que todo el tiempo invertido con el bebé sea de presencia y atención plenas, ya que existen otras tareas que también resultan significativas. Pero conviene reservarse un tiempo diario de estar únicamente con y para el bebé: para jugar con él/ella, interactuar, observar sus nuevos avances…
- Mito nº 7. Si mi hijo/a tiene un buen apego, siempre estará feliz.
Tener un apego seguro no exime de los malestares de la vida, pero sí ayuda a gestionarlos de una manera más eficiente.
No podemos pretender que no sufran, porque lo harán independientemente de su estilo de apego, pero podemos acompañarlos en las emociones que vayan sintiendo, a través de la validación y de la enseñanza de herramientas óptimas de afrontamiento.
- Mito nº 8. Los niños/as criados de esta forma se malacostumbran y se vuelven dependientes.
Los bebés humanos ya nacen dependientes (de hecho, son los animales que nacen más desvalidos). Por tanto, cubrir sus necesidades no es una forma de volverles dependientes, sino de garantizar su adecuado desarrollo y supervivencia.
Desde luego, es importante ir cediendo autonomía a los niños, pero ha de hacerse en retos para los que cuenten con suficientes recursos de afrontamiento. Por ejemplo, un bebé no tiene capacidad para autorregularse emocionalmente, por lo que no ayudarle a calmarse implica abandonar nuestras funciones como adultos protectores de referencia.
Contrariamente a la creencia popular, los niños/as con apego seguro son más autónomos. Saber que si necesitan ayuda alguien estará ahí para acompañarlos y tener la certeza de que no se les abandonará a su suerte, hace que se encuentren más seguros y tranquilos, que confíen más en sí mismos y que, en consecuencia, se aventuren a vivir más experiencias.
Si quieres profundizar en cómo aplicar la crianza con apego, te recomendamos que consultes nuestro artículo “¿Qué favorece un apego seguro?”. Y si quieres conocer más sobre este tema u otros temas implicados en la crianza no dudes en contactarnos. Nuestro equipo de profesionales especialistas en infantil podrán acompañarte.