El ser humano, por naturaleza, es un ser social. Esto quiere decir que necesita de la pertenencia a una sociedad, comunidad o colectivo para alcanzar un adecuado grado de bienestar emocional. Es bien conocido que, para las personas, tener sentimientos de pertenencia a un determinado grupo social nos proporciona beneficios en el bienestar individual, en diferentes ámbitos fundamentales como son el psicológico y el emocional. Por ello, hoy queremos hablaros de la correlación existente entre estas relaciones interpersonales, tan importantes para el ser humano, y la autoestima.
En muchas ocasiones se habla de cómo la forma de valorarnos a nosotros mismos influye a la hora de relacionarnos con los demás y establecer unas relaciones interpersonales más o menos sanas pero, ¿y a la inversa?, ¿cómo influye el tipo de relación que tenemos con las personas de nuestro entorno en la valoración que hacemos de nosotros mismos?
A continuación, os hablamos de esta correlación y los beneficios mutuos.
- Cuando nos encontramos dentro de relaciones insanas, podemos ser objeto de conductas dañinas donde exista manipulación, desprecio, desvalorización o, incluso, indiferencia, comportamientos que pueden desencadenar sentimientos de inutilidad personal. Esta falta de confianza en uno mismo puede provocar que busquemos la seguridad en el otro, ya que consideramos que nuestra opinión no es lo suficientemente válida, pudiendo llegar a causar comportamientos de dependencia.
- Sin embargo, establecer relaciones interpersonales basadas en unos buenos valores, como la aceptación, el respeto, la confianza mutua o el apoyo emocional pueden funcionar como espejo que refleja los aspectos positivos que tenemos a nivel individual. Esto favorece un desarrollo emocional sano y facilita la construcción de una autoestima saludable basada en un buen autoconcepto.
Beneficios que aportan las relaciones interpersonales sanas a la autoestima:
- El sentimiento de pertenencia a un grupo o comunidad nos proporciona sensación de ser valorados y, así, mayor seguridad, fomentando el crecimiento de bienestar emocional.
- La validación que nos facilitan las personas que forman parte de nuestro círculo social, ese apoyo emocional, nos ayuda a reconocer nuestros propios logros y la valía de éstos, facilitando la identificación de nuestros aspectos positivos y nuestros buenos actos, y mejorando la imagen que tenemos de nosotros mismos.
- Cuando establecemos relaciones sanas, las personas de nuestro entorno le dan valor a nuestras fortalezas y nos otorgan mensajes positivos que podemos llegar a hacer nuestros. Este refuerzo positivo facilita que nosotros también le demos valor a esos logros, fomentando así los beneficios en la autoestima.
- Las personas con las que nos relacionamos pueden ejercer de modelos de conducta positivos para nosotros. Si nuestro círculo social está basado en valores sanos, estas personas nos pueden proporcionar ejemplos de actuación para manejar de forma más efectiva nuestros problemas o dificultades.
Si las relaciones interpersonales que establecemos están basadas en valores sanos que facilitan el cuidado, el apoyo emocional, el respeto y la cooperación, podemos decir que estamos construyendo unas interacciones que van a contribuir a un mayor autocuidado, mejor valoración de uno mismo y, así, una autoestima sana. Por lo tanto, es importante que nos relacionemos y que lo hagamos bien para que nuestra autoestima se vea reforzada.
Si sientes que formas parte de una relación que no te hace bien, quieres encontrar herramientas para fomentar el establecimiento de relaciones interpersonales sanas o quieres conocer más sobre esta temática, en Centro TAP estaremos encantadas de acompañarte en este proceso.