Preparar la casa para la llegada de un bebé es un momento muy especial para los futuros papás y mamás. Organizar su ropa, decorar su dormitorio, y tener prevista toda clase de útiles que nos serán necesarios durante la crianza, son tareas en las que las madres y padres pasarán un tiempo de disfrute.
El momento en que por primera vez se cruza la puerta del hogar, es muy especial en la vida de las familias, cuando se puede sentir la tranquilidad de “por fin estamos en casa”. El siguiente paso, y una de las mayores felicidades de unos recientes padres, es poder presentar a su bebé. Somos tribu, y por tanto, forma parte del ritual de bienvenida al mundo de nuestro bebé el poder compartir con nuestros seres queridos estos momentos, en el hospital, en nuestro hogar, en un restaurante o en casa de algún familiar.
Contar con este apoyo familiar supone también recibir tuppers con comida, hacernos algo de compra, o quedarse con el bebé mientras dormimos un rato o nos duchamos tranquilamente, llevarse al/los hermano/s mayor/es al parque para que podamos centrarnos en el bebé….
En estos días de crisis por el Coronavirus-COVID 19, las familias tienen que adecuarse a una situación que no les permite llevar a cabo este ritual, no pueden recibir visitas en el hospital, ni en la casa… las abuelas y abuelos no pueden achuchar a los nietos, los amigos no pueden traernos a casa el regalo que con tanta ilusión habían comprado…. Las visitas rutinarias a la enfermera, matrona o pediatra se reducen a lo estrictamente necesario, entrar en el centro de salud es hacerlo en un silencio extraño y mucho olor a lejía… es una situación sin duda sorprendente, atípica, y por qué no decirlo, inhóspita…. Por no hablar de la imposibilidad de dar largos paseos con el bebé que a todos nos sientan tan bien…
Esta es la realidad a la que se están enfrentando o les tocará enfrentarse a muchos padres y madres … Desde Centro TAP pensamos mucho en ellos, en que esta vivencia será diferente a lo esperado o previsto cuando imaginaban este momento. Pero pese a esto, vemos en el confinamiento una oportunidad, para sacar provecho a lo que sí pueden hacer las familias, retirando el foco de lo que no pueden hacer (y que tanto malestar les puede producir).
¡Veamos entonces cómo las papás y mamás podrán reenfocarlo!
- Algo que nos facilita la situación de aislamiento es poder estar más presentes con el bebé y adecuar nuestros ritmos. Tener visitas en casa es un plan muy deseable, pero… ¿disfrutamos de estos momentos? Lo cierto es que no siempre… bebés que se encuentran en ese momento más irritables, tomas que se alargan, labores de anfitrión/a que gustan pero pueden agotar o estresar… Aunque estas situaciones son asumibles y disfrutables en términos generales, la llegada del bebé requiere una sincronización de los papás y mamás con el bebé y en la situación de aislamiento se produce un caldo de cultivo estupendo para que esto ocurra, porque no hay horarios ni más tareas que las de atendernos, a nosotros y al bebé.
- Quedar con familiares y amigos para hacer planes, ¡sabemos que puede ser una aventura! Retrasos sobre la hora prevista, cierto estrés por no olvidarnos al salir algo que pueda ser imprescindible, sentir que no somos capaces de calmar al bebé en un lugar público… ¡insistimos en que son actividades que se pueden llevar a cabo sin problema! Pero ya tendremos tiempo más adelante, de momento, vamos a “ahorrarnos” estas situaciones de pseudoestrés, y disfrutar de nuestra familia y amigos en el formato online que aporta mayor flexibilidad y comodidad.
- Nuestras madres, suegras, tías, hermanas, amigas… pueden querer asesorarnos, sobre todo si somos primerizos, con la intención de facilitarnos la crianza. Pero no es extraño que ocurra que no estemos de acuerdo con la opinión que nos dan sobre “cómo lo deberíamos hacer”… Estar en casa solos con el bebé posibilita que vayamos descubriendo cómo manejarnos, sin valoraciones excesivas y juicios externos, pudiendo pedir ayuda u opinión solo en aquellos momentos en que lo demandemos… Porque cada crianza es única y no sirven recetas establecidas
Si sentís que necesitáis ayuda en estos momentos en que falta el apoyo directo de la “tribu”, desde Centro TAP, como especialistas en el acompañamiento en la crianza a padres y madres, podemos ayudaros, a distancia pero estando “cerca”. Y en estas circunstancias tan excepcionales, podemos abordar con vosotros las alternativas a lo que en otros momentos se haría y ahora no sabéis cómo llevar a cabo (como calmar al bebé si no podemos pasear, cómo poder tener un tiempo para nosotros si no tenemos unas manos de abuela que nos releven…). En definitiva, que vuestra experiencia en la crianza sea de disfrute y de tranquilidad, al saber que estáis haciendo lo mejor para vuestro bebé.
Si quieres conocer más sobre este y otros temas relacionados con la crianza en Centro TAP trabajamos para que las familias adquieran los recursos y herramientas necesarias para construir su autonomía en la crianza y que desarrollen su rol de padre y madre con la tranquilidad de saber que están haciendo lo mejor para sus hijos/as y familia. Búscanos en redes sociales Crianza Activa y entra en nuestro Programa Aprender a Crecer Juntos.