Se acerca la fecha del nacimiento de nuestro pequeño o pequeña y llega la gran pregunta. ¿A quién quieres invitar a tu cumpleaños? Ante la cual, podemos encontrarnos con multitud de respuestas y todas enmarcadas en la amistad, en este contenido querríamos acompañaros como padres y madres ante este tipo de eventos.
Pero… nuestros pequeños de 3 a 9, 10 años, ¿conocen verdaderamente el significado de la amistad? Saben quién es verdaderamente su amigo. ¿Consiguen diferenciar entre el compañero o compañera y la que de verdad es su amiga?
Hoy queremos ver algunos aspectos que son importantes y a tener en cuenta para explicar y trabajar con nuestro hijos e hijas para diferenciar estos dos conceptos, amistad y compañero.
Dentro de nuestras funciones como padres y madres es la de ir explicado los roles sociales que vamos adquiriendo y el grado de importancia que tienen cada una de esas relaciones para nosotros y por supuesto, ver y conocer las implicaciones directas que tienen en nosotros mismos y en nuestro alrededor.
Es muy importante explicar todo lo que tiene que ver con la construcción social y afectiva así que… ¿Cómo lo podemos hacer?
- Debemos poner ejemplos claros y vivenciales para que puedan entender lo que significa.
- Ejemplos que deriven en el cuidado, el respeto, la ayuda, la comunicación.
- Ejemplos que tengan en cuenta situaciones donde se comparte, se acepta, se cede ante juegos o propuestas que a lo mejor no apetecen para llegar a acuerdos donde se haga primero una cosa y luego otra.
- Que se entienda que además de compartir situaciones de aula, de trabajo en grupo, de juegos de patio, apetece compartir tiempo fuera del cole.
- Aquel con el que compartes aficiones y te gusta compartirlas en varios momentos y situaciones.
- Un compañero es aquel con el que comparte momentos en el cole, puedes realizar tareas e incluso jugar en el patio/recreo.
- Con el compañero/a puedes compartir aficiones, pero no tienes tantas ganas de compartirlo fuera del colegio.
- Te juntas con él o ella solo si estáis todos y todas juntas.
Y sobre todo hacerles entender que en momentos así, como una celebración, es para compartirla con las personas que más queremos, con las que estamos tranquilos y felices, nos hacen sentirnos seguros y viceversa.
Todo esto puede derivarse en, según la edad de nuestro hijo o hija, ejemplos como:
- “Ana juega contigo todos los días”
- “Juan te cuida y se preocupa por ti cuando te pasa algo”
- “Marcos te habla bien y te explica lo que siente para que le entiendas y tú a él también”
- “Cuando jugáis juntos llegáis a acuerdos para jugar primero a lo que uno prefiere y luego a lo que el otro elige”
- “Aunque os enfadéis, podéis hablar y deciros lo que pensáis con calma después y lo arregláis”
- Te gusta contarle tus cosas, aquello que te preocupa, que te gusta, lo que quieres. Y él/ella te lo cuenta a ti.
- Le haces participe de tus sueños, de tus deseos, de aquello que te gustaría hacer.
- Le incluyes en tus planes y nos preguntas si puede venir con nosotros a casa, al pueblo, al campo, de excursión…
- Con Pepe solo haces las cosas del cole, no estas con él después. No juegas con él en el parque.
- No te apetece llamarle para compartir lo que estáis haciendo todos…
- Ser compañero es genial. Necesitas buenos compañeros y ellos a ti como buen compañero, pero es algo menos importante que ser amigo o amiga.
Por otro lado, cuando hablamos de celebraciones, debemos entender que no todas las familias pueden asumir el mismo tipo de celebración y del mismo modo, debemos transmitírselo a nuestros hijos e hijas. Dando el valor a lo verdaderamente importante, que es que podamos compartir con nuestros seres queridos un día tan especial. Cada uno asume hasta dónde puede y eso está bien y no todos y todas podemos asumir lo mismo. Esto se puede traducir de forma práctica en:
- Puedes invitar a 7 amigos y amigas (limite que acordemos y hablemos con ellos)
- No porque hayas sido invitado a 15 cumpleaños tú tienes que invitar a esas 15 personas.
- Nuestra celebración va a tener siempre en cuenta tus preferencias y gustos y eso lo adaptaremos a las circunstancias que tenemos en este momento.
Si crees que tu hijo o hija le cuesta entender este u otro aspectos de las relaciones sociales, los límites establecidos en casa o las normas, sean cuales sean, en Centro TAP, contamos con un gran equipo de psicólogas y psicopedagogas enfocadas en la crianza en positivo, que puede acompañaros en todo el proceso y establecer las herramientas necesarias.