Los Reyes Magos, Papá Noel o el Olentzero, en función del lugar, son figuras que forman parte de la tradición en nuestra cultura encargados de cerrar y/o iniciar el año con magia e ilusión, especialmente en la infancia.
- En los últimos años, se ha generado debate al respecto ya que desde algunas corrientes educativas se plantea que mantener esta tradición significa mentir a los niños y a las niñas pudiendo generar desconfianza en sus padres.
- En consecuencia, actualmente hay familias que toman la decisión de contar desde el inicio cómo es el funcionamiento real, mientras que otras conservan la historia tradicional.
En este artículo, entendiendo que la decisión de cada familia es respetable, nos vamos a centrar en pautas para poder acompañar de forma adecuada al descubrimiento y comprensión de la historia de fantasía ya que muchos padres y madres nos preguntan cómo responder cuando surge la duda de “¿quién son los Reyes Magos?” o “¿los Reyes Magos existen?”.
- En primer lugar, hay que tener en cuenta que durante la infancia hay una etapa de pensamiento mágico en la que su cerebro mezcla realidad con fantasía para buscar ciertas explicaciones. Por tanto, cuando comienza a pasar esta etapa, es probable que los/as niños/as comiencen a buscar otro tipo de razonamientos y explicaciones para entender quiénes son los Reyes Magos o Papá Noel (entre otros). Por ello, es importante preguntarle “¿qué piensas tú?” ya que, dependiendo de la edad puede estar queriendo confirmar o solo compartir alguna duda.
- Si el niño o la niña tiene razonamientos lógicos a los que haya llegado por sus propias conclusiones o después de que algún amigo/a o hermano/a haya comentado que los padres son los encargados de realizar los regalos, es importante ser sinceros. En esta situación, la recomendación psicológica es contarles cuál es la realidad validando sus emociones y explicando cómo se continuará con la vivencia a partir de ese momento. Por ejemplo, “ahora ya sabes que mamá, papá (u otros familiares) son los encargados de preparar los regalos, lo hacen con mucha ilusión para que te sientas contento/a y, si quieres, ahora tú también puedes formar parte de ello”.
- ¡Cuidado con responder rápido! Como para algunas personas es una pregunta incómoda o puede pillar de imprevisto, a veces se contesta de forma brusca y escueta, pudiendo esto generar un impacto negativo a nivel emocional. Por tanto, es fundamental que le ofrezcas un espacio en el que podáis hablar con calma y seguridad. Por ejemplo, si te pregunta mientras estáis haciendo la compra y el momento es estresante, le puedes emplazar a hablarlo cuando lleguéis a casa.
- Respeta los tiempos de cada niño/a y la decisión de cada familia. Si realizan la pregunta estando con amigos/as delante, es preferible comentarle que sería importante que cada uno/a lo pueda hablar con sus progenitores para no interferir en la forma en la que quieren abordarlo. Así mismo, se les puede pedir no contarlo a otros/as niños/as hasta que ellos necesiten tener más información.
La vivencia de cada niño/a cuando descubre quiénes son las personas encargadas de realizar los regalos en navidad es diferente, por tanto, es fundamental cuidar ese momento validando sus emociones y proporcionándole calma, seguridad y confianza.
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