Existen varios mitos extendidos sobre el tiempo que se debe dejar pasar entre una relación de pareja y la siguiente. Determinar si estás preparado para enamorarte de nuevo es una reflexión personal que sólo tú puedes contestar. En este artículo te proponemos cinco consideraciones que pueden servirte para evaluar tu situación particular.
La idea de que debe pasar un tiempo entre una relación amorosa y la siguiente está muy extendida en nuestra sociedad. Esta noción se basa en la creencia de que, tras una ruptura, es conveniente guardar un periodo de soltería suficientemente largo como para sanar emocionalmente y aprender lecciones importantes sobre la relación anterior antes de aventurarse a empezar una nueva.
Aunque es cierto que comenzar una relación de pareja sin superar la anterior puede traer problemas, no existe una duración universal para este periodo. Para algunas personas son necesarios unos años, mientras que para otra basta con unas pocas semanas.
Cada individuo y cada situación particular son únicas, por lo que la decisión de empezar una relación nueva debe ser una reflexión individual. Para saber si estás preparado, te sugerimos que tengas en cuenta las siguientes apreciaciones:
- Reflexiona sobre los efectos de tu ruptura.
No todas las rupturas son iguales. Algunas se producen como consecuencia del hartazgo y se viven como algo necesario y liberador. Otras, sin embargo, ocurren de manera inesperada y unilateral y se viven como algo aterrador y profundamente angustioso.
En el primer caso las personas necesitan menos tiempo para recuperarse, puesto que la ruptura es algo que esperan y desean y tiene un efecto menos dañino en ellas. En el segundo caso, la ruptura no se espera ni se desea, por lo que las personas necesitarán más tiempo para asumir la separación y obtener la motivación necesaria para seguir adelante sin la expectativa de recuperar a la expareja.
- Sé sincero contigo mismo y averigua si todavía tienes la intención de retomar tu relación anterior.
Empezar una nueva relación no significa que estés verdaderamente abierto a ella. En ocasiones nos emparejamos con fines distintos al del amor. Te proponemos algunos ejemplos de las motivaciones, más o menos conscientes, que puede llevar a las personas a embarcarse en una nueva relación:
- Para dejar de sufrir la ruptura anterior. Las rupturas a menudo generan pena, culpa, angustia y rabia. En ocasiones las personas se sorprenden al verse sintiendo cosas que nunca pensarían que podrían llegar a sentir, como celos o que la vida ya no es ilusionante y ha dejado de tener sentido. Aunque son habituales, estas sensaciones se viven de manera intensa y muy desagradable, por lo que a menudo las personas luchan por deshacerse de ellas. Comenzar una relación es una forma de sustituir los sentimientos negativos derivados de la ruptura por otros más positivos y tranquilizadores que aporta la relación nueva. Aunque esto puede funcionar a corto plazo, en general, conduce a un estado de insatisfacción posterior, ya que uno no se ha parado a investigar sobre lo que realmente quiere y necesita. Actuar de este modo, puede traer, además, consecuencias en el futuro procedentes de herir a la persona nueva.
- Para hacer justicia. Algunas personas sienten la necesidad de buscar una especie de justicia personal en una nueva relación después de tener una experiencia negativa con una expareja. Ello puede venir de la sensación de haber sido engañado o manipulado, por lo que, en su mente, iniciar una nueva relación significa para la persona demostrarle a la expareja que vale y que puede ser amada por otros. En otras ocasiones, una ruptura puede suponer que la persona sienta que ha “perdido” o que ha quedado “por debajo” de su expareja. Esto le puede llevar a pensar que, al encontrar a alguien mejor, puede demostrarle que ha seguido adelante y que su vida ha mejorado, con la esperanza de equilibrar las cosas. Aunque estos motivos son compresibles desde una perspectiva emocional, es importante resaltar que buscar una relación con el único propósito de hacer justicia implica que no hay un interés auténtico en el nuevo vínculo.
- Para llamar la atención de la expareja. Tras una ruptura, algunas personas buscan una nueva relación esperando generar una reacción de celos y arrepentimiento de su expareja. Creen que de este modo despertarán sus sentimientos y lograrán que recupere el interés. Es importante considerar que uno no está preparado para una nueva pareja si todavía está esperando reconquistar a la anterior.
Para saber si es el momento de empezar una nueva relación, es fundamental evitar el autoengaño. Investiga tus verdaderas motivaciones y asegúrate de estar vinculándote desde la ilusión y la certeza de que ya no deseas generar nada en tu expareja.
- No confundas olvidar a tu expareja con dejar de sentir por ella.
Es habitual pensar que para haber superado una relación anterior hay que haberla olvidado. Esta idea tiene algo de cierto, y es que conforme vayas recuperándote, la frecuencia con la que pienses en tu expareja irá disminuyendo considerablemente. El problema viene cuando nos tomamos esta afirmación como algo literal. Olvidar a la persona, es decir, borrarla de la mente para que no quede rastro alguno, es un objetivo imposible de cumplir. Los recuerdos son una parte integral de la experiencia y nos ayudan a adaptarnos a situaciones posteriores. Todo lo que hayamos podido aprender de nuestras relaciones pasadas, será conocimiento para nuestras relaciones futuras. Así que, pretender desocupar la mente de los recuerdos de nuestra expareja para poder seguir adelante es una expectativa poco realista.
Lo que sí que indica que estás preparado para una nueva relación es haberte “vaciado” de las emociones que te proporcionaba el vínculo con tu expareja. Dejar gradualmente de desear la relación y obtener ilusión por el futuro sin ella es un indicador de haber pasado de etapa.
- Empezar rápidamente una nueva relación no significa que tengas dependencia emocional.
Existen muchas cosas que no podemos controlar, entre ellas, el momento en que nos cruzamos con alguien que nos pueda gustar. A veces esto ocurre poco después de una ruptura y es habitual que nos preguntemos si por el hecho de encadenar una relación con otra, significa que no sabemos estar solos.
Iniciar una relación nueva al poco tiempo de haber dejado la anterior no implica necesariamente que tengas una dependencia emocional. Veamos dos diferencias importantes:
- Ilusión vs. miedo: una persona que ha superado su ruptura y que está lista para una nueva relación, la inicia desde un sentimiento de ilusión. Sin embargo, una persona con dependencia emocional buscaría una relación nueva motivada por un miedo muy intenso a la soledad. Esto no significa que tener cierto miedo a la soledad y anhelar la compañía de otra persona, implique necesariamente un problema de dependencia. La diferencia está en el sentimiento dominante.
- Elegir vs. asegurar: la persona que ha superado su ruptura y que está lista para una nueva relación, no está dispuesta a establecerla a cualquier precio. Busca crear una conexión con alguien que enriquezca y sume a su vida, pero bajo una serie de condiciones que garanticen un buen trato. La persona con dependencia emocional busca una relación por encima del resto de cosas, sin poner el foco en el tipo de relación que establece. Su motivo principal es obtener la seguridad de estar con alguien.
- Se responsable contigo y con los demás.
Para la mayoría, empezar una relación de pareja supone ilusionarse y confiar la felicidad de uno a la otra persona. Aunque es cierto que la garantía de que todo salga bien no existe, sí es importante involucrarse de manera responsable. Cuando eres responsable, reconoces que tus emociones influyen en tu comportamiento y eres consciente de las consecuencias de tus decisiones. Esta capacidad es importante para ser respetuoso contigo mismo y para actuar en la dirección que te enriquece, pero también es crucial para minimizar el daño que puedas hacer a los demás. Se coherente con tus valores e identifica los efectos que tu comportamiento pueda tener a largo plazo.
Esperamos que estas cinco consideraciones te ayuden a definir si estás preparado para iniciar una nueva relación. Si aun así tienes dudas, en Centro TAP dispones de un equipo de profesionales que pueden acompañarte para resolver tus dudas y para que puedas avanzar.