En el post anterior »relaciones a distancia y online (I)», ya vimos qué era una relación a distancia y online, y rompimos con algunos de los mitos que las rodean. Establecimos que, como todo en esta vida, depende y que lo que hacemos con una herramienta es más importante que la herramienta en sí. Ahora, vamos a adentrarnos más en ese “cómo”.
A lo mejor es una cosa mía, pero siento la necesidad de hacer el matiz de siempre: ningún post en ninguna plataforma te va a dar las respuestas que estás buscando, porque no puede aplicar a todos los casos concretos. Sólo podemos utilizar nuestra experiencia y conocimientos para, como cuando señalamos algo con el dedo, hacer que mires en una dirección y pienses sobre ello.
Sabiendo esto, creo que la manera más honesta de acercarnos a la pregunta de “¿cómo hacer que una relación online funcione?” es, de hecho, a través de otras preguntas. O, lo que es lo mismo, de las respuestas que cada persona dé en su caso.
Por ejemplo, ¿qué miedos tienes sobre la relación a distancia/online?
- Normalmente, todo lo extraño genera miedo. Entrar a una habitación en completa oscuridad no es lo mismo a entrar en una bien iluminada. Estos miedos habitualmente viene bien sacarlos a la luz, mirarlos, “sobarlos” un poco para ver si nos tienen sentido o no. Miedo a la infidelidad, a que se diluya el amor, a no tener horarios compatibles, a desarrollar vidas que no encajan juntas, a que conozca a otras personas, a no entenderos por mensaje… cada uno tendrá más o menos sentido en base a vuestra historia relacional e individual, así como a las características de la relación que vais a construir.
- Argumentarlos, especificarlos, operativizarlos suele ser una buena idea. ¿De dónde viene?, ¿por qué?, ¿tiene mi pareja estos mismos miedos?, ¿puedo comunicarme sobre esto?
¿Qué necesidades, objetivos y deseos tienes como persona y para tu relación? ¿Cómo de compatibles son con este tipo de relaciones?
- Hay que mostrar imaginación a la hora de pensar en lo que es una buena relación, un buen momento, una buena vida. A veces somos muy reduccionistas con la información que tenemos en cuenta para ello, con las opciones que nos damos, cuando la imaginación puede expandir nuestra idea de lo que es el amor, la intimidad. En estas preguntas, sé creative, busca opciones imaginativas.
- Y analiza bien a lo que llegas. Muchas veces, nuestros deseos directos no son lo que realmente necesitamos o queremos, sino una muestra de ello. “Quiero que mi pareja me responda rápido al mensaje” puede ser un “quiero sentirme escuchada”, un “quiero ser parte de su vida”, o un “quiero que me priorice”, y son cosas muy diferentes, que pueden conseguirse por medios diferentes a un mensaje. A veces, estos deseos están enraizados en mitos románticos (la “media naranja”, las “almas gemelas”), por lo que tiene sentido sacarlos a la luz y analizarlos, para ver hasta qué punto realmente estamos de acuerdo con ellos y queremos buscarlos y llevarlos a cabo.
- Si yo espero que mi pareja sea mi única y prioritaria fuente de afecto, su distancia me va a fastidiar bastante. En cambio, cuando hago comunitarios esos cuidados y esos cariños, y permito que cada persona en mi vida me aporte un poco, esa distancia es menos difícil de superar. Muchas veces, “necesitamos” que nuestra pareja esté siempre ahí para nosotres porque no tenemos a otras personas que nos acojan. Trabajar la red de apoyo es un buen facilitador para las relaciones a distancia u online, así como el trabajo interno propio: ¿qué estoy buscando fuera de mí porque no lo he encontrado todavía dentro?
- Es importante no perderse dentro de la pareja: ¿qué objetivos vitales tengo? Si querría tener una casa e hijos para dentro de pocos años, quizás eso no es tan fácilmente compatible con una relación online como puede ser, por ejemplo, el querer mudarme a donde vive la otra persona. Una pareja es una parte, no un todo, de nuestra vida: podemos decidir priorizarla, pero no tiene que ser algo “dado”, sino una elección consciente.
¿Cómo es tu pareja, cómo es la comunicación y solución de problemas de ambos?
Siempre me acuerdo de una frase de Mira Jacob (traducción propia desde el inglés): “No escogemos a las personas, porque las personas cambiamos, así como nuestras vidas. Cuando estás escogiendo a una pareja, realmente estás escogiendo cómo una persona gestiona el cambio”.
- En todas las relaciones es necesaria una buena comunicación y una actitud colaborativa en vez de competitiva, pero especialmente en casos en los que pueden surgir más diferencias, malentendidos o cambios – como puede ser una relación a distancia. Trabajar la solución de problemas (individual y conjunta) es una de las cosas que nos permite mantener relaciones, por baches que vengan.
Por último, creo que una cosa central ante relaciones a distancia es buscar el amor que ya tenemos. Nos pasamos la vida centrándonos en aquel que no tenemos, el que nos falta, el que nos gustaría, y no aprendemos a apreciar los pequeños momentos que acumulan en cariño, en intimidad, en cuidados. El amor es una acción, ¿de qué acciones consta el vuestro?
Esperamos que esta lectura te haya resultado de interés. Sin embargo, si tras su lectura, valoras que te gustaría continuar conociendo este aspecto o abordar en mayor profundidad algún aspecto tratado en el post, estaremos encantadas de poder acompañarte.
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