Actualmente, vivimos en un mundo cada vez más globalizado, en el que se ha facilitado conocer a personas que pertenecen a culturas muy diferentes a la nuestra. De este fenómeno, podemos conocer distintas realidades y vivencias a las que probablemente en otro momento histórico no habríamos estado expuestos.
De esta forma, fruto de este acercamiento, las relaciones interculturales son cada vez más frecuentes. Pese a todos los beneficios que esto pueda tener, estas parejas pueden enfrentarse a desafíos emocionales tales como la comprensión y la gestión de las diferencias culturales. Algunas de las diferencias que pueden observarse se encuentran en los valores, las expectativas, los rituales, la gestión del conflicto o el duelo migratorio. Pese a que todas las parejas pueden enfrentarse a este tipo de problemáticas, sin importar su cultura, venir de contextos muy diferentes puede hacer que los desafíos se magnifiquen.
- Valores:
Nuestra forma de entender el amor y la pareja vienen determinadas por distintos factores. Uno de ellos es la cultura en la que has crecido, los modelos familiares que hayas observado o incluso los medios de comunicación que has consumido durante tu vida.
Un ejemplo claro es el valor de la familia, existen contextos donde la implicación que debe tener la pareja en el ambiente familiar es mucho mayor que en otros contextos donde se normaliza más la lejanía emocional e incluso física de los hijos una vez crecen.
Otro ejemplo lo podríamos encontrar en las demostraciones de afecto. Uno de los integrantes de la pareja puede ver con buenos ojos una demostración pública de afecto, viéndolo como un gesto romántico y una muestra de cariño, mientras que el otro integrante de la pareja puede sentirse muy incómodo y avergonzado al verlo como algo irrespetuoso o que debe hacerse únicamente en la privacidad.
- Expectativas:
Esta diferencia en la forma de concebir la pareja inevitablemente afectará también a las expectativas de cada integrante. Dado que la otra persona puede no tener el mismo modelo de pareja, esperará cosas del otro que quizás nunca lleguen a darse, no por una falta de disposición, si no por no conocer estas expectativas.
Esta diferencia de expectativas la podemos encontrar en el proyecto de futuro, en la gestión económica, en el deseo de paternidad, en los gestos románticos o incluso en el lenguaje utilizado por cada uno.
- Rutina, gestión del conflicto y tiempo libre:
Las diferencias en la cultura pueden afectar aspectos como los pequeños detalles del día a día. Por ejemplo, en algunos casos será común que la pareja lo comparta todo, que tengan muchos amigos en común, que compartan hobbies y que pasen todo su tiempo libre juntos. Por otro lado, para algunas personas esto es impensable y valoran mucho su autonomía, sus actividades individuales y tener espacios únicamente para ellos mismos, haciendo por tener cierto tiempo de calidad en pareja.
- Duelo migratorio:
Las parejas interculturales en muchos casos son posibles gracias a que un integrante de la pareja ha dejado su país de origen. Esto puede ser algo complejo ya que en ocasiones conlleva emociones como la nostalgia, la sensación de desarraigo o incluso el arrepentimiento, pudiendo verse afectada la identidad de la persona, así como su sensación de pertenencia. En estas ocasiones, será de vital importancia el apoyo de su pareja para adaptarse a su nuevo contexto y para construir un sistema de apoyo.
¿Cómo puede ayudar la terapia de pareja en estos casos?
Pese a poder parecer nimiedades, estas pequeñas diferencias, si no se abordan, pueden generar malentendidos, resentimiento o sensación de desajuste.
En la terapia, la pareja podrá encontrar un espacio seguro y neutral en el que explorar estas diferencias desde el respeto, la comprensión y las ganas de trabajar para ser un equipo. Este trabajo no tendrá como objetivo eliminar las diferencias, sino construir un modelo de pareja y unos valores conjuntos con los que ambos se sientan cómodos y respetados. Para ello será vital la comunicación y la escucha, con la cual podremos llegar a entender al otro sin juzgarle desde nuestro punto de vista, ya que probablemente no haya una realidad más correcta que la otra, si no diferentes.
Esperamos que te sirva de ayuda. Si aun así tienes dudas, en Centro TAP dispones de un equipo de profesionales que puede acompañarte para resolver todas tus dudas o para comenzar un proceso terapéutico.