Cuando pensamos en verano nos asaltan recuerdos divertidos, momentos de tranquilidad y alta intensidad, tiempos en familia, descanso, planes diferentes…cuando tenemos hijos e hijas nuestras experiencias aumentan exponencialmente porque sin duda vivimos el verano también a través de sus ojos y volvemos a «ser como niños», pero también sabemos quienes somos padres y madres que son en muchos momentos incombustibles, requieren mucha de nuestra atención, estimulación y actividad continúa, pero qué sucede si no somos capaces de canalizar estas demandas?, debemos hacer planes continuos?, qué debemos tener en cuenta para tener equilibrio?, cómo debemos conciliar y favorecer a toda la familia?, estaré haciéndolo bien?…. estas son algunas de las preguntas que a lo largo del post iremos respondiendo.
Las familias necesitamos clarificar cómo queremos disfrutar el verano para poder disfrutarlo en su plenitud, especialmente este año con la crisis sanitaria por la que estamos pasando, la COVID-19 también va a marcar que si podremos hacer y que no.
Os proponemos unas claves de buenas prácticas en crianza para que el verano siga siendo un tiempo de disfrute y descanso:
- Cuídate para poder cuidar. Parece una medida sencilla y razonable, pero queríamos empezar las claves prácticas por el autocuidado, no seremos capaces como padres de cuidar los espacio en familia y a nuestros propios hijos desde la tranquilidad si antes no hemos hecho este ejercicio con nosotros mismos, se nos olvida «mirarnos» y «escucharnos» pero es fundamental para poder ofrecer, dar y participar de manera activa y motivante.
- Identifica y comunica. Cuidarnos pasa por identificar qué necesitamos, qué nos gustaría, qué sería posible y comunicar con el resto de nuestra familia para que todos puedan conocer de primera mano nuestras expectativas, ilusiones y necesidades. Una muy buena fórmula de comunicación la compartimos con vosotros a través de nuestro post de comunicación asertiva.
- Genera un plan de acción con el resto de los miembros de la familia. Ajustar expectativas de lo que haremos y no, hará que prevengamos posibles frustraciones, malos humores o enfados. Es importante que tanto los pequeños y pequeñas de la casa como los adultos tengamos identificado en qué consistirá nuestro verano, esto no quiere decir que no dejemos margen a la improvisación, por supuesto que podemos innovar y hacer planes sin la planificación temporal que os proponemos pero os animamos a que sean ajustados a vuestros planes ilusionantes.
- Desarrolla actividades que te aporten sensaciones, conocimiento, experiencias vitales… El ser humano necesita sentir crecimiento personal y lo conseguimos a través de acciones, actividades y estímulos nuevos, forma parte de nuestro sistema de protección, somos capaces de sentirnos satisfechos cuando alcanzamos objetivos, así que os animamos a crecer con actividades que generen alta gratificación.
- Gestiona los horarios. Sabemos que el verano es un tiempo mucho más distendido que el resto del año, nuestros hijos e hijas no tienen colegio y eso hace que sus horarios sean mucho más flexibles. Adaptarnos a esta flexibilidad también nos hará estar más tranquilos y distendidos pero debemos tener en cuenta que los niños necesitan unas horas de descanso y tranquilidad para estar serenos y receptivos a las demandas del día a día, así que os animamos a flexibilizar horarios teniendo en cuenta horas de sueño de los pequeños, así evitaremos momentos de alto cansancio que normalmente se traducen en enfados y retos.
- Facilita a tus hijos/as espacio para la autonomía y la independencia. El verano es muy buen momento para que nuestros hijos e hijas crezcan con mayor autonomía ya que no estamos tan pendientes de horarios externos como los de la escuela infantil, colegio o nuestros propios trabajos. Contar con este tiempo de mayor distensión hará que podamos acompañarles en su iniciación de actividades o consecución de hitos evolutivos (retirada del pañal por ejemplo) con mayor tranquilidad ya que los horarios formales no están haciendo que tengamos nosotros ni prisas ni agobios, facilitar este tiempo de aprendizaje y entrenamiento es fundamental para que ellos disfruten sus nuevos retos dependientes de la edad y sus gustos.
Con estas sencillas propuestas estaréis generando tranquilidad, estabilidad y gestión emocional en la unidad familiar para saborear un verano de experimentación y crecimiento
En Centro TAP contamos con una plataforma de CRIANZA ACTIVA @crianza_activa_centrotap (¡búscanos en redes sociales!) donde podremos ayudaros con claves de manejo emocional, y de fomento de la autonomía sana de vuestro hijo/a.