Cuando pensamos en una secta, solemos imaginar una comuna aislada en el campo, un líder carismático con túnica y personas que lo dejan todo para seguirle. Esa imagen sigue existiendo, pero se ha quedado obsoleta. Hoy la captación sectaria puede empezar con un vídeo de sesenta segundos, un grupo de
Las sectas utilizan distintos disfraces para ocultarse y hacer más difícil su detección. Sin embargo, hay señales que pueden indicar que un ser querido ha sido captado por uno de estos grupos. Identificarlas a tiempo permite actuar antes de que el compromiso con la secta se vuelva más profundo y
Las sectas tienen un impacto destructivo en las relaciones familiares, ya que fomentan la separación del adepto de los miembros de su familia no pertenecientes a la secta. Esto genera en el adepto una mayor dependencia del grupo y deja a las familias completamente rotas.
Vemos que la mala información es la que más corre, va más rápido y está más presente. Este éxito tiene que ver con lo más importante que aporta esa mala información, y más que datos, pruebas o conclusiones, corre como la pólvora porque está llena de emociones, de miedos, de